El Club Deportivo Camoens de Ceuta tenía una nueva cita en su camino por la Segunda División. Las ‘Guerreras Naranjas’ recibían al equipo B del Arriva AD Alcorcón.
Antonio Damián alineó a este quinteto para el choque en el Guillermo Molina: Inés Selma en portería y con el brazalete, Federica Silveira, Nerea Miralles, Sofía Valero y Alba Otero.
Primera parte
El partido comenzó con ambos equipos buscando tener el control. Eso llevó a mucha pelea por el balón y poca finalización por naranjas y amarillas. Ni las unas ni las otras tomaban iniciativa en el marcador.
El Camoens en particular sufría para llevar a buen puerto los jugadas. Siempre faltaba ese último detalles que subraya en fosforito. Ya sea el último pase o el control para disparar cómodas. Así el partido se fue a gafas (0-0) al vestuario.
La segunda mitad
El segundo plato del choque no iba a distar lo más mínimo de lo visto durante los tramos del encuentro previos. De nuevo indecisiones, jugadas sin finalizar y luchas de balón por parte de ambos equipos.
Se palpaba una tensión que iba ‘in crescendo’ a lo largo del choque. Amarillas, y sobre todo las naranjas, se mostraban duras al choque.
El Camoens gozó de dos primeras ocasiones buenas de las botas de Elodie y de Sofía Valero. Pero el tanto no llegaba.
Se adelantan las visitantes
A falta de 10 minutos para que finalizara el encuentro, las madrileñas iban a encontrar fortuna. Un gol que sentaba como una patada en la boca del estómago que hacía doblar esfuerzos.
Tras ello, las de Ceuta gozaron de dos grandes ocasiones que bien podían haber sido merecedoras de gol. Pero el balón se negaba a entrar.
Empata el Camoens
A balón parado tuvo que llegar la fortuna. Una falta de Sofía Valero acaba en buen puerto y celebraron con rabia las jugadoras del CD Camoens.
Las naranjas querían ganar y lo demostraban con buen juego y ocasiones claras. Poco después, a balón parado, casi ven llegar el segundo gol en poco tiempo.
El Camoens encerró a las amarillas, que firmaban el empate. Dominaron y se mostraron más fuertes y merecedoras de no uno, sino un par de goles más. Mereció más un Camoens que se lleva el punto como premio agridulce.






