El Juzgado de lo Penal número 2 de Ceuta ha condenado al llamado M.M. como autor de un delito de robo con violencia en grado de tentativa y tres delitos leves de lesiones, tras un violento suceso ocurrido el pasado mes de mayo en el entorno del Poblado Marinero.
El acusado reconoció los hechos y se conformó con la pena solicitada por la Fiscalía.
En virtud del acuerdo alcanzado entre las partes, el condenado aceptó 1 año y 10 meses de prisión por el intento de robo y tres multas de un mes a razón de 5 euros diarios por las lesiones ocasionadas a tres jóvenes que intervinieron para impedir el asalto.
Asimismo, deberá abonar 1.200 euros en concepto de responsabilidad civil.
Pese a la gravedad de los hechos, el juzgado acordó la suspensión de la pena de prisión durante dos años, aunque impuso como medida adicional su expulsión del territorio español durante cinco, salvo que pueda acreditar arraigo social o familiar en el país.
Intento de robo con una navaja en el Poblado Marinero
Los hechos ocurrieron el pasado 11 de mayo, alrededor de las 19:30 horas, cuando el acusado, acompañado de otro individuo menor de edad, se encontraba en las inmediaciones del McDonald’s, en el Poblado Marinero.
Ambos se dirigieron a una de las víctimas con la intención de sustraerle el teléfono móvil, utilizando para ello una navaja como medio intimidatorio.
Con ánimo de lucro y violencia, el acusado exigió el teléfono, pero no logró su propósito gracias a la intervención de tres amigos de la víctima. Lejos de desistir, el agresor arremetió violentamente contra ellos, provocando diversas lesiones antes de ser reducido y detenido por las autoridades.
La rápida actuación del entorno de la víctima evitó que el robo se consumara, aunque el episodio derivó en una escalada violenta con consecuencias físicas para todos los implicados.
Lesiones a tres jóvenes que intentaron ayudar
Uno de los agredidos recibió una fuerte agresión física por parte del acusado, que le causó una fractura nasal no desplazada, además de una erosión superficial en la rodilla y el tobillo izquierdo, y una contusión con edema en el codo, que le produjo una limitación funcional leve.
Las heridas requirieron atención médica y un tratamiento con analgésicos, necesitando 28 días de curación en total, siete de ellos considerados como de perjuicio moderado.
Otro de los jóvenes sufrió una erosión lineal de 4 centímetros, que también precisó de valoración médica, aunque su recuperación fue más rápida, estimándose en 2 días de perjuicio básico.
El tercero de los amigos agredidos presentó una contusión en el labio inferior, un traumatismo en el dedo de la mano derecha y un golpe en la zona frontal e infraorbital izquierda, con un tiempo de curación estimado en 4 días.
El magistrado valoró las lesiones en conjunto como tres delitos leves, al no haberse prolongado la recuperación de ninguna de las víctimas más allá de los 30 días establecidos por el Código Penal para que se consideren como delito menos grave.
Expulsión del país como medida alternativa a prisión
A pesar de la existencia de una pena privativa de libertad, el juez optó por suspender su cumplimiento durante dos años, al considerar que el acusado reúne las condiciones legales para beneficiarse de esta medida.
No obstante, se impuso una medida adicional de expulsión del territorio español durante cinco años, siempre que no acredite arraigo social o familiar que justifique su permanencia legal en el país.
La sentencia, dictada tras la conformidad entre las partes, es firme y no ha sido recurrida por ninguna de ellas. La colaboración del acusado con la justicia, así como el reconocimiento de los hechos, fueron determinantes para la atenuación de la condena.







Que injustos somos: necesitaría el móvil para venderlo y pagarnos las pensiones. Pobre chico.
Se llevará a efecto la pena de expulsión, o pasará como el de Algeciras y otros tantos? Y solo cinco añitos, después que vuelva y a lo mismo.
Los seres de luz en busca de una vida mejor