Llevaba 17 kilos de hachís escondidos dentro del salpicadero. Así pretendía cruzar a Ceuta esta madrugada un joven de Marruecos de 20 años. Los agentes de Aduanas, en cooperación con la Policía marroquí, lo impidieron.
Este es el resultado de un nuevo servicio antidroga entre fronteras, un servicio que se ha ejecutado en el punto de denominado Bab Sebta -el lado marroquí del paso-. Allí fue arrestado prácticamente en el amanecer de este jueves este súbdito del vecino país.
Tal y recoge el medio assabah.ma, el detenido conducía un coche modelo Ford Focus con el que pensaba cruzar el paso fronterizo con los 17 kilos de hachís escondidos en un habitáculo que, a modo de doble fondo, se había practicado en el vehículo, en la zona del salpicadero.
Puesto a disposición de la Brigada Regional de la Policía Judicial
El compartimento fue preparado de manera minuciosa para esconder la droga buscando así que no la descubrieran en los registros llevados a cabo. Una estrategia fallida, ya que los aduaneros dieron con la narcótica sustancia.
El detenido fue entregado a la Brigada Regional de la Policía Judicial para profundizar en la investigación, bajo la supervisión de la Fiscalía, con el fin de descubrir las posibles ramificaciones de la red implicada en la operación e identificar a los demás involucrados en esta actividad delictiva.
Este servicio se enmarca en los llevados a cabo en el paso fronterizo que separa Ceuta de Marruecos, producto de los cuantiosos intentos por pasar el hachís hacia España para su posterior introducción en el mercado negro.
Hachís, pastillas, teléfonos…
Las intervenciones llevadas a cabo en el paso fronterizo terminan con aprehensiones de hachís que intenta ser introducido de Marruecos en Ceuta. A la inversa son pastillas, psicotrópicos que buscan su venta en el mercado ilegal asociado a su consumo.
También se han producido aprehensiones de teléfonos móviles y objetos relacionados con el contrabando.





