Llevaba 15 kilos de hachís escondidos en el salpicadero de su coche. Con esa carga pretendía embarcar con destino a Algeciras, pero la Guardia Civil lo frenó en seco. El hallazgo del lote de narcóticos derivó en su arresto y posterior entrada en prisión preventiva.
Aquello sucedió el pasado 20 de septiembre, en el primer barco de la mañana, uno de los más utilizados por quienes buscan un pase de drogas creyendo que habrá menos vigilancia.
En el caso del ceutí A.B.S. no fue así. Le sorprendieron con los distintos bloques de hachís en el salpicadero del coche modelo Volkswagen Golf que conducía.
El magistrado titular del Juzgado de lo Penal número 2 le ha condenado a una pena de 3 años y 2 meses de prisión, amén de un pago de 102.200 euros que se equipara al valor de la narcótica sustancia intervenida.
Reconocimiento de la comisión del delito
El ahora condenado reconoció los hechos y aceptó la pena impuesta tras alcanzarse una conformidad entre las partes representadas en este procedimiento. Continuará privado de libertad durante el tiempo fijado por un delito contra la salud pública con la agravante de notoria importancia.
El arresto de este joven formó parte de la hilera de intervenciones que lleva a cabo la Guardia Civil en el embarque para evitar la introducción de hachís al otro lado del Estrecho.
La droga intervenida fue analizada por Sanidad para su posterior destrucción, quedando decomisado el coche al haber sido utilizado como instrumento para la comisión del delito.
Los eslabones de la cadena del tráfico de drogas
Quienes terminan detenidos con pequeñas cargas de hachís en sus coches son los eslabones de la cadena del tráfico de drogas que se alimenta de forma constante en el puerto.
Son las personas utilizadas como transportistas para colar la mercancía de la que sacan beneficio los dueños del hachís.






