A la cárcel se entra. También se sale, pero a su debido tiempo. Una norma que en prisión algunos internos no parecen entender. Es lo que le pasó a un marroquí de 22 años que terminó subiéndose al tejado de la penitenciaría de Botafuegos (cárcel de Algeciras que sirve de referencia para traslados desde Ceuta) en un intento de evasión de película.
La Guardia Civil, con agentes del equipo PEGASO y con apoyo de funcionarios, abortó esa escapada desde la prisión que, de haberse ejecutado, hubiera terminado siendo una acción de pura película.
Tal y como explica la Benemérita en una nota de prensa, el preso aprovechó su estancia en el módulo de enfermería para escalar e intentar la evasión.
Se trata de un preso natural de Marruecos, en situación irregular y que se encontraba en esa prisión del sur peninsular.
La alerta y la coordinación para evitar otro ‘caso Pastilla’
Agentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Algeciras, en estrecha colaboración con funcionarios de Instituciones Penitenciarias, pudieron evitar la escapada desde la prisión coordinándose para que nada fallara.
El recluso, que se encontraba en régimen de prisión preventiva por presuntos delitos de resistencia grave y atentado contra agentes de la autoridad, ya había conseguido evadir varios sectores de seguridad antes de su detención.
El intento de evasión se detectó cuando unos funcionarios de la prisión vieron en el tejado de un módulo lo que parecía ser la figura de una persona. Es entonces cuando se ordenó un conteo extraordinario de todo el centro y se comprobó que faltaba un interno en enfermería.
La alerta se produjo para evitar un nuevo ‘caso Pastilla’. Fue cuando el vecino de Ceuta que debe responder todavía por el crimen del conocido como ‘Tayena’ logró escapar de Alcalá Meco.
En este caso, el protagonista de esta historia aprovechó su salida al patio, escaló por las ventanas accediendo al tejado. Se activó el protocolo de seguridad y se dispuso la paralización de todas las actividades de la prisión, regresando los internos a sus módulos.
Así se impidió la fuga
Se coordinó una actuación conjunta entre Guardia Civil y la dirección del centro penitenciario, efectuándose un despliegue policial que contó con el desplazamiento de cinco patrullas de seguridad ciudadana de la Comandancia de la Guardia Civil de Algeciras para batir el perímetro exterior, así como una dotación del equipo PEGASO, que monitorizó los tejados mediante el uso de drones de vigilancia.
Estos agentes disponen de drones para captar cualquier punto de calor y, sobre todo, ver desde el aire qué puede estar pasando. Así fue cómo dieron con el interno en el tejado de la prisión de Algeciras.
Tras casi dos horas de búsqueda, el interno hizo saltar una alarma en uno de los vallados exteriores controlados por la Guardia Civil, lo que permitió su inmediata detención y reingreso en el centro.
El nuevo delito que debe sumar a sus espaldas
La Guardia Civil ya ha instruido las correspondientes diligencias por un supuesto delito de quebrantamiento de condena en grado de tentativa, dando cuenta de todo lo acontecido a la Autoridad Judicial.
La rápida respuesta policial en el establecimiento del dispositivo y la coordinación entre Instituciones Penitenciarias y Guardia Civil a la hora de ejecutar los protocolos de seguridad, fueron determinantes para evitar la fuga y son el resultado de la colaboración mutua que entre ambas instituciones se mantiene desde hace años en aras de la seguridad pública.
Con esta coordinación se ha evitado un nuevo escándalo en el entorno de la prisión. En esta ocasión, se trata de la de Algeciras, pero ya en otras cárceles de España se han producido situaciones del mismo impacto.







¿ Un marroquí en una cárcel de España? Como diría Papuchi: " Rraaarro rarrro raro...."