No es la ruta habitual en Ceuta, pero se utiliza. Traficar con hachís no encuentra barreras. A los escenarios delictivos tan repetidos en puerto y frontera, se añaden otros como el helipuerto.
Allí, la Guardia Civil ha detenido a un varón que llevaba en el interior de su organismo casi 2 kilos de esta droga.
Ejerciendo de culero quería subirse al helicóptero que enlaza la ciudad con la Península, portando varias bellotas de hachís.
Control de los agentes
Los agentes destinados en el control del helipuerto sospecharon del detenido, corroborando que, efectivamente, iba cargado de droga.
No ha sido hasta este miércoles cuando ha evacuado todas las bellotas de hachís, cuyo peso final casi alcanza los 2 kilos.
El límite del peso que define los trayectos que buscan evitar la entrada directa en prisión de sus portadores, salvo que tengan antecedentes.
El goteo de pequeñas cantidades
La ruta de pase de pequeñas cantidades de hachís conforma esos otros servicios antidroga que solo se cuelan en las noticias cuando terminan siendo curiosos o, al menos, nada comunes.
Las mulas del hachís y los culeros portan siempre cantidades al límite. Llevan el hachís dentro de su propio organismo para después evacuarlo en la Península o adosado al cuerpo, ejerciendo de mulas.
En puerto y frontera los servicios se acumulan, la pericia del agente acostumbra a ser determinante para colocar los grilletes a quienes incurren en un delito contra la salud pública, en un tráfico de hachís.
A la detención de este varón en el helipuerto se añaden otras actuaciones de la Benemérita en la zona portuaria. Así, por ejemplo, el pasado fin de semana fue detenida una mujer con algo más de un kilo de hachís adosado a su cuerpo.
El viaje frustrado Ceuta-Algeciras en helicóptero se resolverá, ahora, en los juzgados, cuando el detenido sea puesto a disposición judicial para responder de su acción al margen de la ley.







Pobre del que tenga que meter su mano cuando evacue la mercancia