El cementerio de Sidi Embarek ha acogido este viernes en Ceuta el entierro del magrebí cuyo cuerpo fue recuperado en aguas del Tarajal el pasado 21 de marzo por la Guardia Civil.
Ha sido enterrado en la tumba 5331, junto a otras en las que descansan inmigrantes que perdieron la vida en el cruce.
Esto es lo que sucedió aquella madrugada. Este hombre, con neopreno y aletas, perdió la vida nada más llegar hasta el Tarajal. Una última brazada que no pudo superar.
La funeraria Al Qadr procedió al traslado de este inmigrante hasta el cementerio, en donde se le ha rezado y despedido, siendo otra víctima más engarzada en la tragedia de la frontera sur.

Una identidad, de momento, desconocida
De momento no se sabe su identidad. Se sospecha que pudiera ser un inmigrante marroquí o argelino.
El Laboratorio de Criminalística de la Policía Judicial sacó las huellas para intentar dar con sus nombres y apellidos, trámites que, aunque en ocasiones se alargan en el tiempo, terminan confirmando quiénes eran los buscados.
En el cementerio de Sidi Embarek se ha procedido al entierro del varón ante la presencia de los componentes de la funeraria, así como de los trabajadores del cementerio y personas que siempre acuden a ofrecer el último adiós a aquellos inmigrantes que pierden su vida de esta forma tan trágica.

Los pasos que siempre hay que seguir
La Policía Judicial a través de los componentes de Criminalística siempre intentan dar con la identidad de aquellos inmigrantes que buscaron el cruce vía marítima o sorteando el vallado, perdiendo la vida en la ciudad que, para ellos, iba a ser un mero trampolín, un pase al futuro buscado.
Cada cuerpo de inmigrante localizado es reseñado, se le toman huellas y muestras de ADN y se archivan los datos que sea posible obtener para intentar conseguir la identificación, aunque sea con posterioridad.
Es importante que las familias denuncien oficialmente la desaparición, además de aportar todos los datos posibles sobre esta persona.





