El cementerio de Sidi Embarek ha acogido este martes el entierro del joven localizado por la Guardia Civil cerca de la bocana el pasado 22 de mayo. En la tumba número 5154 descansa para siempre en Ceuta, una ciudad que iba a ser de tránsito, pero que se ha convertido en su destino final.
No se ha podido conocer su identidad. Cuando los GEAS localizaron su cuerpo vestía un traje de neopreno negro con partes amarillas en hombros y rodilla. Además, venían impresas las letras PEGASO en color blanco sobre los tobillos y, en rojo, en el pecho.
La Funeraria Al Qadr ha procedido al traslado del féretro al cementerio en donde se le ha rezado y enterrado, ante la presencia de trabajadores de esta empresa que han querido estar para despedir a este joven, así como del propio Sidi Embarek.
Dos tragedias, dos entierros cercanos
Ha sido enterrado justo al lado de otro varón localizado solo días después, también en la zona del puerto.
Es otra tragedia más asociada a la inmigración que afecta directamente a Ceuta. A pesar de que los agentes del Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil han cotejado identidades, no se ha podido llegar a una conclusión determinante sobre quién era.
En cuestión de días fueron localizados dos cuerpos sin vida en el mar, ambos han sido enterrados muy cerca, en un cementerio en el que, además, hay varios jóvenes a los que se les dio sepultura tras haber fallecido en el intento de cruce desde Marruecos.
La importancia de denunciar
El Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil anima a que se presente denuncia de cada caso de desaparecido en el mar, ya que, a pesar de que en un inicio no se haya podido dar con su identidad, sí que meses después se puede esclarecer cada caso.
La Benemérita comparte todos los datos en las bases internacionales, por lo que, de haber una denuncia de una desaparición en Marruecos, Argelia, cualquier otro país o España, resulta fácil compartir esos datos para dar con la identidad final.





