Seby García, experto en liderazgo y formador en habilidades ‘soft skills’ llegará este martes a Ceuta para impartir un curso formativo sobre Liderazgo emocional en la UNED.
García defiende un modelo de liderazgo basado en la empatía, la comunicación y la comprensión profunda de las emociones propias y ajenas y de ello ha hablado en esta entrevista con El Faro.
-Esta semana ofrecerá en la UNED de Ceuta una formación sobre liderazgo emocional, que puede ser un término muy amplio. ¿Cómo lo definiría?
-El liderazgo emocional es esa mezcla de las habilidades directivas de un líder, de las habilidades de liderazgo, como la comunicación y empatía y, sobre todo, entender también de qué forma las emociones que cada uno tenemos nos influyen y las emociones de los demás influyen al colectivo en el que está un líder desarrollándose.
Es muy importante saber entender que cuando lideramos, lo hacemos también sujetando este liderazgo en las emociones nuestras y en las emociones de los demás.
-¿Cuáles son las principales diferencias entre el liderazgo emocional y el tradicional?
-Cuando hablamos, quizás, del liderazgo tradicional, estamos queriendo decir más jefatura, gerencia, dirección. Yo creo que la palabra liderazgo, a nadie le nombran líder de una sección, líder de una empresa.
La palabra liderazgo te la otorgan tus empleados, tus subordinados, ¿no? Esa es la gran diferencia entre ser un líder, o lo que se entienda como liderazgo tradicional y lo que yo entiendo que es un liderazgo actual o un liderazgo que debe ser emocional, donde se aplican esas habilidades, lógicamente, de un puesto de responsabilidad y también saber entender a los demás y saber entenderse a uno mismo para poder dirigir o liderar, en este caso, mejor a los demás.

-¿Cuál es la habilidad emocional que más cuesta desarrollar o poner en práctica?
-Yo creo que la mayoría de los, como has mencionado, líderes tradicionales, lo que pecan es de un excesivo ego. El ego está siempre por delante de todo.
Yo creo que el ego es el mayor error del liderazgo y la empatía es lo que más cuesta tener cuando se quiere ser un líder de verdad.
-Y la comunicación también es muy importante ahí. ¿Qué papel juega?
-La comunicación es tan importante como que es una cualidad principal de todo el liderazgo.
El líder, si no se comunica, no es líder. No existe un líder que no sea capaz de comunicarse con los demás. Es decir, una perfecta comunicación hacia su equipo, una perfecta comunicación en entender a su equipo, o sea, que sea una comunicación bidireccional del líder al equipo y del equipo al líder. Que el líder sepa escuchar es imprescindible y con eso conseguimos un círculo que facilita mucho, muchísimo, ese liderazgo emocional y esa comunicación en el líder.
-¿Qué ha aprendido desde que está trabajando en esto? ¿Qué se lleva?
-Lo que he aprendido es que muchos de los alumnos ven un cambio de paradigma en la forma de dirigir.
En la forma de dirigir el equipo y en la forma de dirigirse también. Como digo, saber actuar desde la empatía, saber actuar desde la posición de dejar el ego a un lado y que no sea el ego el que nos maneje, sino que seamos inteligentemente el que apliquemos la emoción determinada en ese momento indicado.
Y, de esta forma, no vamos a perder liderazgo, al contrario. Vamos a ganar mucha calidad personal, que al fin y al cabo el líder es una persona como las demás, que está con una responsabilidad que los demás no tienen.
-Y en su caso, ¿cómo vislumbra el futuro del liderazgo?
-Yo lo vislumbro, desde luego, de una forma más humana. Aunque sí que es verdad que, y lo estamos viendo por muchos sitios, no hay nada más que encender la televisión, hay egos con dos patas, o egos con dos piernas.
Entonces, bueno, que pensemos que ese no es el modelo de liderazgo humanizante que debe de haber. Lo que sí que es verdad es que mientras haya organismos, personas e instituciones, en este caso como la Universidad Nacional de Educación y Distancia en el campus de Ceuta y otras universidades y otros centros empresariales donde hay formación, y haya estas iniciativas y estos intereses, desde luego estamos trabajando para que el liderazgo sea cada vez más emocional y sea cada vez más humano.






