Se llama Walid Regragui y no es que esté haciendo historia, es que la lleva haciendo muchos años. El entrenador de los Leones del Atlas sueña con este domingo, con lograr el triunfo de Marruecos en la Copa de África. Cautiva, enamora al vecino país y, además, tiene raíces en Ceuta.
Obvia las polémicas de quienes dicen que los árbitros están favoreciendo a Marruecos. “Es una lástima tomar ese camino”, ha dicho en declaraciones a los medios.
Se mantiene fuerte y firme en el camino de lograr la victoria para una selección que causa sensación en el país.
“Estamos donde debemos estar”, decía tras vencer a Camerún. Ahora el objetivo es llevarse la victoria.

La historia asociada a Ceuta
Regragui no pasa desapercibido en Ceuta. Parte de su historia está aquí, de hecho, acostumbra a visitar nuestra ciudad en cuanto puede.
Tiene muchos lazos con Ceuta. El más directo, el de su madre, Fatima Benmasoud, que nació en el zoco del Príncipe, en la casa ubicada sobre el terreno que hoy ocupa la mezquita del barrio.
Su tío Mustafa fue quien le inculcó desde pequeño la afición al fútbol, en el que desarrolló una exitosa trayectoria profesional entre 1998 y 2011 en su país natal, España y el Reino alauita, con el que fue 45 veces internacional vestido de corto.
Posteriormente, la familia se mudó a Francia, donde nacería Walid Regragui. Aún así, el seleccionador de Marruecos, cuando su madre tenía que quedarse a trabajar en el aeropuerto de Orly, se trasladaba durante las vacaciones de verano a la tierra de su familia.
Se espera una gran final para este domingo y ahí estará el cabeza del equipo, el guía, el entrenador que ha sabido dirigir a una pequeña familia que sueña con la gran victoria, con el triunfo en esta Copa de África.






