Castillejos, la zona más próxima a Ceuta de Marruecos, celebraba esta pasada noche la victoria de los Leones del Atlas en la ronda de penaltis, lo que le permite estar a un paso de ganar la Copa de África.
La prensa marroquí habla de actuación heroica y ensalza el espíritu de lucha de los Leones. Pero si hubo una figura que merece ser destacada es la del portero Bono, todo un experto en parar penaltis y que ayer se lució con dos paradas decisivas.
La población marroquí salió a la calle a celebrarlo y se repitieron las escenas de otras ocasiones: motoristas, conductores de coches haciendo sonar el claxon y banderas, muchas banderas en señal de victoria.
La gran final, para este domingo
Se espera una gran final para este domingo. Las calles, anoche, ya demostraban el fervor que causa la selección. En las calles, en las puertas de los cafés, en las casas se celebró el anuncio de la clasificación de Marruecos para la final de la Copa de África por tercera vez en su historia.
Desde Castillejos hasta Tánger, todo el norte celebraba la victoria y de ahí, esa sensación se extendía a todo Marruecos.
Miles de aficionados salieron a las calles y plazas para festejar esa victoria en un ambiente festivo que se multiplicará este domingo si finalmente Marruecos se alza con la victoria.
La crónica de la victoria
Tras 120 minutos sin goles, el conjunto marroquí, liderado por Walid Regragui, fue más eficaz desde los once metros y consiguió una clasificación histórica ante su público, en un encuentro marcado por la igualdad y la emoción hasta el último lanzamiento.
El partido, disputado en Rabat, mantuvo la incertidumbre durante todo su desarrollo. Ninguno de los dos equipos consiguió romper el empate en el tiempo reglamentario ni en la prórroga, lo que llevó el desenlace a una definición desde el punto de penalti que terminó decidiendo al primer finalista del torneo continental.






