La selección de Marruecos logró el pase a la final de la Copa Africana de Naciones después de un partido cargado de tensión contra Nigeria y que se resolvió en la tanda de penaltis.
Tras 120 minutos sin goles, el conjunto marroquí, liderado por Walid Regragui, fue más eficaz desde los once metros y consiguió una clasificación histórica ante su público, en un encuentro marcado por la igualdad y la emoción hasta el último lanzamiento.

El partido, disputado en Rabat, mantuvo la incertidumbre durante todo su desarrollo. Ninguno de los dos equipos consiguió romper el empate en el tiempo reglamentario ni en la prórroga, lo que llevó el desenlace a una definición desde el punto de penalti que terminó decidiendo al primer finalista del torneo continental.

Un encuentro muy igualado
Durante el desarrollo del choque, Marruecos mostró un planteamiento sólido, especialmente en el aspecto defensivo, evitando que su rival encontrara espacios claros para generar peligro.
El encuentro estuvo condicionado por la prudencia táctica y el desgaste físico acumulado, factores que explican el empate sin goles tras dos horas de juego.
Con el marcador intacto, la tensión se trasladó a la tanda de penaltis, donde la figura del portero Bono se convirtió en protagonista. Sus intervenciones fueron decisivas para inclinar la balanza a favor del conjunto marroquí, que mostró mayor sangre fría en los momentos clave y logró sellar su billete para la final.
Bono, protagonista bajo los focos
La actuación de Bono fue determinante en la resolución del partido. El guardameta respondió con seguridad en la tanda decisiva, convirtiéndose en uno de los grandes nombres propios de la semifinal. Su papel resultó clave para que Marruecos superara una eliminatoria extremadamente igualada y de máxima exigencia.

Además del trabajo del portero, el equipo mostró carácter colectivo y una notable fortaleza mental para afrontar una situación límite. La eficacia desde los once metros y la concentración defensiva fueron los elementos que marcaron la diferencia en un duelo que se decidió por detalles.
Marruecos ya piensa en la final
Con este triunfo, Marruecos se clasifica para la gran final de la Copa Africana de Naciones, donde buscará culminar su recorrido en el torneo con el título. El pase supone un nuevo paso adelante para el combinado marroquí, que ha sabido gestionar la presión y responder en los momentos decisivos del campeonato.
La final se presenta como una cita clave para un equipo que ha demostrado solidez, equilibrio y capacidad para competir en escenarios de máxima tensión. Tras superar una semifinal resuelta al límite, Marruecos afronta ahora el último desafío con la confianza reforzada y el respaldo de su afición.

Marruecos se enfrentará a Senegal, que ha ganado este miércoles a Egipto. La cita será este próximo domingo, 18 de enero, a las 20.00 horas y Marruecos luchará por proclamarse campeón de la Copa de África de Naciones.
Ficha técnica
0 (2).- Nigeria: Nwabali; Osayi-Samuel, Ajayi, Bassey, Onyemaechi; Onyeka (Chukwueze, min. 120+1), Onyedika (Simon, min. 83), Iwobi; Lookman, Adams (Dele-Bashiru, min. 97) y Osimhen (Onuachu, min. 118).

0 (4).- Marruecos: Bono; Hakimi, Aguerd, Masina, Mazraoui; El Aynaoui, El Khannouss (Igamane, min.84), Saibari (Ben Seghir, min. 118), Brahim Díaz (Ilias Akhomach, min.108), Abde (En-Nesyri, min. 103); El Kaabi (Targhalline, min. 84).

Goles: Por Marruecos marcaron en la tanda de penaltis El Aynaoui, Ben Seghir, Achraf y En-Nesyri y por Nigeria lo hicieron Ebere Paul Onuachu y Fisayo Dele-Bashiru.
Árbitro: Daniel Nii Laryea (Ghana). Mostró tarjeta amarilla a Calvin Bassey (min. 33) y Onyedika (min. 77) por parte de Nigeria.
Incidencias: partido correspondiente a las semifinales de la Copa África disputado en el Estadio Moulay Abdellah de Rabat (Marruecos) ante cerca de 69.500 espectadores.






