Ingesa licita nuevos equipos de reanimación para el Hospital Universitario de Ceuta. La razón no es otra que el estado de gran parte del material actual que, en su mayoría, se encuentra en desuso por “avería, por no funcionar bien o por estar dañado”.
“Cada vez es más difícil disponer de ellos para emplearlo en pacientes”. Esta ha sido la motivación principal que ha llevado a publicar la oferta a la espera de que alguna empresa especializada pueda suministrar estas herramientas fundamentales en el centro sanitario.
El paquete a adquirir está compuesto por dos centrales de monitorización y por veinte monitores multiparamétricos con capnografía. El importe asciende a 142.710 euros. La compañía elegida tendrá que finalizar su labor en dos meses.
Pruebas
Los responsables a cargo de aportar e instalar la maquinaria tendrán que comprometerse a hacer una prueba una vez que esté en el centro. “La adjudicataria, una vez implementado el equipo y en presencia de personal técnicamente cualificado autorizado, realizará las pruebas necesarias que acrediten su funcionamiento”, indican en los pliegos.
No será su única obligación. Al firmar, también aceptan la cláusula de garantía, que incluye a todos los medios aportados al HUCE, desde sus módulos o accesorios hasta su software.
Estarán asegurados un mínimo de tres años, una decisión que “podrá ser mejorada conforme a los criterios establecidos en el contrato”. Asimismo, este instrumental contará con un periodo de prueba de tres meses, que se iniciarán a partir de la puesta en marcha de su prestación.
Si durante esa fase no logran satisfacer las necesidades a cubrir, se podrá solicitar a la empresa que sean cambiados por otros de idénticas características. La entidad que firme el contrato también tendrá que responsabilizarse del mantenimiento correctivo dentro del marco de su tiempo de garantía.
Reparaciones
Los arreglos se cometerán siempre y cuando no hayan sido originadas por el mal uso del equipo o por el desgaste habitual de sus complementos. La compañía asumirá todos los gastos de las reparaciones, desde las piezas de repuesto o la mano de obra hasta del transporte si este es utilizado.
El servicio técnico tendrá que tener un tiempo de respuesta menor a 24 horas dentro de la jornada laboral ordinaria. La duración del arreglo debe estar por debajo de las 48 horas.
Si uno de los componentes del material se estropea, no se puede actuar in situ para solventarlo y debe ser trasladado a un centro fuera del hospital, el adjudicatario tendrá que prestar un medio con las mismas características de forma provisional.
“Asimismo, asegurará la provisión de repuestos, de accesorios y del soporte para los equipos por un periodo mínimo de diez años contados a partir del inicio de su funcionamiento”.
Soporte técnico
El apoyo que pondrá a disposición de la plantilla del HUCE tiene que cubrir una serie de demandas. Algunos ejemplos son el asesoramiento a los trabajadores que expresen sus dudas sobre su empleo, facilitar presupuestos para el suministro de respuestas o piezas entre otros elementos, así como la entrega en formato electrónico de manuales de usuario y técnico en castellano. Se dará también parte de las actualizaciones de estas guías cuando se incorpore alguna modificación respecto a las originales.
Otra de las cuestiones que tendrán que cumplimentar los responsables que aporten estas herramientas de trabajo será la impartición de la formación requerida para su uso. Así, el personal sanitario podrá acceder a una enseñanza que les facilite saber cómo se maneja el instrumental adquirido.
No serán los únicos que tendrán que aprender sobre la maquinaria. La empresa deberá cerciorarse de instruir al personal designado para su mantenimiento, tanto de los propios elementos físicos como del software o sus complementos.






