Fue una de las fórmulas utilizadas para intentar introducir hachís en las cárceles además de otros objetos con drones. Funcionó en Ceuta hasta que la Guardia Civil abortó esa operativa.
Hoy, a pesar de las condenas a redes de narcodrones, sigue siendo una vía de pase elegida para colar sustancias prohibidas en los centros penitenciarios. Unas vías que chocan con la eficiencia del equipo Pegaso de la Guardia Civil.
Tal y como ha explicado el Instituto Armado, recientemente se ha frustrado un intento de introducción de sustancias estupefacientes y objetos prohibidos en el interior de la cárcel usando precisamente un dron, uno de esos elevadores.
Droga y dos micro-teléfonos
Que no llegara fue gracias a la intervención de los integrantes del Pegaso de la Guardia Civil, una unidad especializada en la detección, inhibición y neutralización de aeronaves no tripuladas, drones, empleadas con fines ilícitos.
El dron fue inhibido durante su vuelo, evitando que alcanzara su objetivo, que no era otro que hacer llegar ese encargo a la prisión.
Tras ello, el dron fue localizado e incautado, comprobado que llevaba sustancias estupefacientes y dos micro-teléfonos móviles, elementos habitualmente utilizados para eludir los controles de seguridad en el interior de los centros penitenciarios.
La valoración de la Benémerita
Apunta la Guardia Civil que este tipo de actuaciones con drones “pone de manifiesto que, pese a los intentos de introducir efectos prohibidos en prisión mediante nuevas tecnologías, la Guardia Civil mantiene dispositivos específicos y personal altamente especializado para detectar y neutralizar este tipo de amenazas, garantizando la seguridad y el orden en el entorno penitenciario”.
Las diligencias correspondientes han sido instruidas por la 1ª Compañía Fiscal, con conocimiento de la autoridad judicial competente.
El equipo Pegaso sigue trabajando para detectar este tipo de pases que evidencian el asentamiento de una fórmula de comisión de delitos que se hizo fuerte en la pandemia.

El trabajo de reacción de la Guardia Civil
La unidad especializada que conforma el equipo Pegaso se creó precisamente para aminorar la actuación de los delincuentes usando drones.
El tráfico de hachís y otro tipo de drogas usando esos elevadores se hizo fuerte entre fronteras con motivo de su cierre por el coronavirus, pero también lo fue en el entorno del centro penitenciario generando una gran preocupación en la dirección de la cárcel por las entregas pretendidas a los presos.
Su creación, en 2019, no fue casual. Los delincuentes hallaron en los drones el apoyo que necesitaban para intentar burlar a las fuerzas de seguridad. Se reaccionó entonces contra este tipo de prácticas hasta anularlas.
La unidad Pegaso dispone de sistemas de detección e inhibición que trabajan constantemente y reaccionan ante cualquier tipo de intrusión de drones.
La Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta es una de las dotadas con estos medios para perseguir el auge de esas actividades delincuenciales. En diferentes puntos de España hay repartidos unos 60 aparatos, aunque en el caso de Ceuta es una de las áreas que está mejor dotada por su casuística particular.
La prisión de Mendizábal también se tuvo que blindar ante la aproximación de drones disponiendo de medios de inhibición y formación de sus funcionarios ante el aumento de llegadas de elevadores cargados con este tipo de sustancias y objetos.
Fueron varias prisiones de España las que se vieron más afectadas por la intrusión de estos drones, por lo que tuvieron que mejorar su seguridad evitando que pudiera llevarse a efecto la entrega a los internos que cumplen condena.
Los pasadores de droga se las ingeniaron para echar mano de la acción delictiva buscando cómo burlar unos espacios inviolables, llegaban a gozar de precisión para lograr esas entregas. La dirección de la cárcel se coordinó con la Guardia Civil para aminorar esos efectos.







Grandes profesionales Pegaso Ceuta.
Cuanto darían otros centros penitenciario por tener una colaboración con la guardia civil, como tienen en Ceuta buen servicio prestado a los funcionarios de prisiones