La Guardia Civil ha requerido el apoyo de los Bomberos esta mañana, lo ha hecho después de que se hubiera detectado la presencia de un dron que había caído sobre un árbol, en Ceuta.
La recuperación del elevador, cuyo uso pernicioso se ha derivado al tráfico de hachís, ha sido muy costosa. De hecho, los integrantes del SEIS han empleado más de hora y media en conseguir llegar a la zona donde estaba el aparato.
Primero han llegado dos bomberos, se han encargado de evaluar este punto para comenzar a preparar la subida con todas las medidas de seguridad.
Ha sido una tarea de riesgo, toda vez que una maniobra desacertada podía provocar un accidente.
Posteriormente han solicitado refuerzos para continuar con las labores. Todos los bomberos iban preparados con el material oportuno para actuar desde las alturas sin incurrir en ninguna maniobra accidental.
Guardia Civil con un dron
En tierra, una patrulla de la Guardia Civil ofrecía el apoyo necesario contando con un equipo dron.
La visión aportada era importante: primero para señalar el punto donde estaba el dron y, segundo, para orientar a los bomberos.
Las labores han comenzado a las 10:00 horas y no ha sido hasta las once cuando, ya en el punto, han comenzado a utilizar una motosierra para poder liberar ese dron que estaba encajado entre las ramas.

A las dos unidades que había en el lugar, se ha sumado una pick-up.
A las once, tras comenzar las labores con la motosierra para cortar una de las ramas, es cuando se ha liberado el dron. La Guardia Civil cortaba el tráfico en la carretera que comunica con la ITV, escenario en el que ha sucedido todo.
Elevador decomisado
Un agente de la Guardia Civil se ha hecho cargo del dron tras su caída.
Es la prueba que ahora será objeto de análisis para saber qué porta e hilvanarlo con el recorrido seguido.
Los Bomberos han terminado el operativo una hora y media después.
Tal y como ha apreciado este periódico, el dron portaba un paquete con la marca que lleva el hachís. Tras su análisis, se ha constatado que cargaba 500 gramos de esta droga.
El equipo Pegaso
Los componentes del equipo Pegaso, la unidad especializada de la Guardia Civil que tiene a sus espaldas el mérito de haber cooperado activamente en el punto y final al negocio de los narcodrones, estaba activada.
El tráfico de hachís y otro tipo de drogas empleando elevadores se hizo fuerte entre fronteras con motivo de su cierre por pandemia pero también lo fue en el entorno del centro penitenciario generando una gran preocupación en la dirección de la cárcel por las entregas pretendidas a los presos.
Los componentes de esta unidad tienen en su encomienda la detección de drones, su inhibición además de una vigilancia que resulta clave tanto en la costa como el perímetro, erigiéndose así en esa alerta temprana que necesitan las demás unidades para reaccionar con rapidez.
Una coordinación perfecta
En este caso en concreto, a falta de que fructifiquen las investigaciones, se sabe que la Guardia Civil estuvo toda la noche pendiente de esta actividad ilícita, sin poder, después, hacerse con el aparato toda vez que había quedado encajado en un árbol.
Ahora, con la prueba intervenida, se trata de hacer el oportuno informe para conocer la ruta de ese elevador y saber si puede tener relación con otros pases de droga que están siendo objeto de control.
La coordinación para recuperar la droga y el elevador ha sido clave, contando con los Bomberos que, en el fondo, están para todo. También para cooperar en un servicio lejos de la rutina diaria, pero que ha sido clave para, ahora ya, saber qué hay detrás de esa carga de droga.





