El jefe de la Oficina de Extranjería de Ceuta, Manuel Redondo, ha explicado a El Faro que la puesta en marcha de la regularización extraordinaria tendrá en la ciudad autónoma un impacto administrativo limitado.
“A las oficinas de Extranjería se nos ha encomendado un papel casi testimonial, secundario”, señala, al detallar que la presentación de solicitudes se realizará principalmente a través de la Seguridad Social y Correos, mientras que la tramitación recaerá en la Unidad de Tramitación de Expedientes de Extranjería (UTEX), con sede en Galicia.
En este contexto, la función de la oficina ceutí será fundamentalmente informativa. “Nuestra labor aquí será atender y orientar a las personas que acudan, poco más”, apunta Redondo en una entrevista mantenida con este periódico.
Entre 400 y 600 posibles beneficiarios en Ceuta, de acuerdo con la estimación de Extranjería
Según las estimaciones manejadas por la oficina de Extranjería, entre 400 y 600 personas podrían acogerse a esta regularización en Ceuta. No obstante, Redondo matiza que se trata de un cálculo aproximado.
“Es una estimación a mano alzada”, reconoce, al subrayar la dificultad de concretar cifras debido, entre otros factores, a los traslados periódicos de residentes del centro de estancia temporal de inmigrantes, CETI, a la península.
Además, recuerda que Ceuta suele ser un lugar de tránsito. “La mayoría de las personas migrantes no quieren quedarse en Ceuta; es un trampolín hacia la península”, explica.
Objetivo: salir de la irregularidad y acceder al empleo
La regularización extraordinaria tiene como objetivo principal “sacar de la situación administrativa irregular” a quienes ya se encontraban en España antes del 1 de enero de 2026.
También está dirigida a personas que, habiendo tenido autorización de residencia, no pudieron renovarla por no cumplir los requisitos ordinarios.
“El fin último es incorporar a estas personas al mercado de trabajo”, destaca Redondo, en línea con la estrategia del Ministerio.
Requisitos y perfiles: todas las claves
Entre los requisitos clave figura acreditar la presencia en España antes del 1 de enero de 2026 y demostrar una permanencia continuada de al menos cinco meses en este proceso de regularización, algo que podrá justificarse con documentos nominativos como facturas, informes médicos o justificantes de envío de dinero.
Asimismo, será necesario carecer de antecedentes penales en el país de origen o en aquellos donde se haya residido en los últimos cinco años. También se contemplan requisitos adicionales como el pago de tasas o la mayoría de edad.
La medida distingue dos grandes grupos de beneficiarios: solicitantes de protección internacional previos a 2026 y personas en situación administrativa irregular antes de esa fecha.
En este último caso, deberán acreditar vínculos laborales, familiares o una situación de vulnerabilidad, que podrá ser certificada por entidades del tercer sector o servicios sociales.
Derechos durante la tramitación
Una de las novedades relevantes es que, desde la admisión a trámite de la solicitud, los interesados podrán residir y trabajar en todo el territorio nacional hasta que se resuelva su expediente.
El plazo medio de resolución será de tres meses, aunque el silencio administrativo tendrá carácter desestimatorio, sin impedir una resolución posterior favorable.
Sin incidencias ni refuerzos en Ceuta
Por el momento, Redondo asegura que no se han detectado incidencias en Ceuta relacionadas con el funcionamiento del sistema o la saturación de citas. Tampoco ha sido necesario reforzar la plantilla. “No vamos a tramitar directamente estas solicitudes, por lo que no ha habido cambios en el personal”, concluye.
La regularización extraordinaria se presenta así, como una medida de alcance nacional con efectos previsibles en Ceuta, aunque con una gestión centralizada y un impacto operativo limitado en la oficina local.







Ucranianos excluidos... Quizás sea porque estos si huyen de la guerra.