4 años y 3 meses de prisión. Esa es la pena que ha impuesto este jueves el magistrado titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Ceuta a un gaditano de 70 años a quien la Guardia Civil detuvo el pasado abril con 562 kilos de hachís.
Esa droga la encontró la Benemérita en la caravana que ocupaba junto a su hija, que quedó absuelta de cualquier implicación con un delito contra la salud pública. Ella, de hecho, quedó libre solo 24 horas después de su arresto, siguiéndose la causa solo contra su progenitor.
Hoy ha reconocido su implicación en el tráfico de drogas, aceptando la pena impuesta por conformidad entre las partes representadas en este procedimiento.
No se ha desplazado hasta la sala de vistas, sino que ha prestado conformidad a través de videoconferencia con la cárcel del Puerto III en donde cumple preventiva y ahora acatará la hilera de años privado de libertad aceptada.
Qué sucedió
El pasado 26 de abril, la Guardia Civil lo detuvo poco antes de embarcar. El perro del Servicio Cinológico marcó que en ese vehículo tenía que haber droga. No se equivocó.
Los agentes localizaron bloques y bloques debajo de una cama ubicada en la parte trasera, nada menos que 562 kilos.
La droga estaba repartida en pequeñas piezas todas ellas envasadas para dificultar la labor detectora de los canes antidroga.
La autocaravana, modelo Ford-Benimar, de matrícula nacional, quedó intervenida al haber sido empleada como instrumento para la comisión del delito.

La calificación de la Fiscalía
El Ministerio Público considera que el llamado F.P.A. es responsable de un delito contra la salud pública de sustancia que no causa grave daño a la salud en su modalidad de notoria importancia.
La causa solo se ha seguido contra esta persona, en un suceso engarzado en la hilera de casos asociados al narcotráfico que usan el puerto de Ceuta como vía de embarque.
El ahora condenado ha aceptado la sentencia dictada in voce por el magistrado que ya es firme, al no caber presentación de recurso alguno.






