EFE
El Estrecho de Gibraltar ha sido testigo de una hazaña deportiva reservada a muy pocos. La nadadora estadounidense Marcia Elaine Cleveland, de 61 años, ha completado el exigente reto internacional conocido como los 'Siete Mares', tras finalizar la travesía entre Tarifa y Punta Cires (Marruecos) sin traje de neopreno.
Este cruce, validado oficialmente por la Asociación de Cruce a Nado del Estrecho de Gibraltar (ACNEG), convirtió a Cleveland en la mujer de mayor edad en completar el desafío, que solo han logrado alrededor de cuarenta deportistas en todo el mundo.
Según ha informado EFE, la estadounidense no estuvo sola en esta última etapa de su desafío. En la travesía la acompañaron la canadiense Emily Joan Frank, su hija Julia Cleveland y la también estadounidense Cristina Hoxie Rutford. El grupo disfrutó de unas condiciones meteorológicas favorables, lo que permitió completar los 15,2 kilómetros de recorrido en 4 horas y 1 minuto.
La salida se realizó desde la isla de Tarifa, y el destino fue la costa marroquí, concretamente Punta Cires. La temperatura del agua durante el cruce fue de 18,1 grados centígrados, lo que añade mérito a la prueba al haberse realizado sin protección térmica.
El desafío de los 'Siete Mares' es considerado el maratón de la natación en aguas abiertas. Se trata de un conjunto de siete travesías de larga distancia que, por sus condiciones geográficas y climáticas, exigen una preparación física y mental excepcional.
Las siete pruebas incluyen:
Canal del Norte: 33,7 km entre Irlanda y Escocia
Canal de Molokai: 41,8 km entre O'Ahu y Molokai (Hawái)
Canal de la Mancha: 34 km entre Inglaterra y Francia
Canal de Catalina: 33,7 km entre California y la isla de Catalina
Estrecho de Cook: 26 km entre las islas Norte y Sur de Nueva Zelanda
Estrecho de Tsugaru: 47 km entre las islas japonesas de Honshu y Hokkaido
Estrecho de Gibraltar: 15,2 km entre Tarifa (España) y Marruecos (14,4 km hasta Ceuta).
El logro de Marcia Elaine Cleveland marca un hito en la historia de la natación de resistencia, no solo por haber completado uno de los retos más complejos del mundo, sino por hacerlo a una edad en la que muy pocos se atreven con este tipo de pruebas extremas.
Su travesía por el Estrecho no solo cierra un ciclo deportivo personal, sino que también envía un mensaje de inspiración y superación, destacando el papel de la perseverancia en el deporte, independientemente de la edad.
Con este último cruce, Cleveland se une a un grupo muy reducido de nadadores que han vencido los siete mares, consolidando su nombre entre los más destacados del mundo en la disciplina de aguas abiertas.
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