La comunidad de propietarios del polígono del Tarajal Fase 2 ha denunciado el vandalismo que están sufriendo en sus naves por algunos de los menores que habitan los recursos ocasionales de acogida para los niños que entran en Ceuta procedentes de Marruecos.
Dos de esas naves han sufrido ya inundaciones provocadas por la rotura de tubos que van hacia el contador de agua.
Las cámaras de seguridad de las que dispone esta comunidad recogen el tránsito de unos menores por la zona y las consecuencias de ese vandalismo que ahora exponen ante la opinión pública, reclamando la intervención de las autoridades.

Vandalismo que afecta a los empresarios
Uno de esos chicos es señalado de manera específica por los empresarios como el más problemático, ya que ha causado varios incidentes con anterioridad que afectan a los dueños de las naves levantadas en este punto concreto del polígono.
Exponen, en concreto, que se ha incurriendo en un “vandalismo extremo” y apuntan a la rotura de esos tubos de conexión de agua como lo que ha causado importantes perjuicios a dos de esas naves, que sufrieron inundaciones.
Los afectados se sienten desprotegidos ante este tipo de acciones que atentan directamente contra ellos, denunciando públicamente a los responsables o tutores de estos menores por las acciones que llevan a cabo y que repercuten directamente en sus propiedades.

Denuncias previas
No es la primera vez que esta comunidad del polígono alza la voz exponiendo el abandono que sufren y los actos de vandalismo a los que parece que se les obliga a acostumbrarse.
Son empresarios que abonan sus impuestos, pero que no ven que por parte de las autoridades se actúe para evitar este tipo de actos que, en muchos casos, van más allá del mero vandalismo. Lo que reclaman es que haya control sobre estos menores para que sus consecuencias no las sufran ni ellos ni su patrimonio.
Hasta la fecha han denunciado no solo sucesos como este, sino también quemas de coches, intentos de robo o acumulación de todo tipo de basuras que convierten los aledaños a sus naves en puntos impropios de tránsito.
Unas cuantas naves se mantienen operativas en el polígono, logrando que el comercio siga activo después de las restricciones impuestas en la frontera tras el covid.





