El director del Instituto de Estudios Ceutíes, José Antonio Alarcón, ha abierto la segunda jornada de los cursos de verano de la UNED en Ceuta con la ponencia 'La Alta Comisaría de España en Marruecos: la inestable clave de bóveda de la Administración colonial española (1930-1956)'.
Alarcón ha realizado un recorrido histórico por esta convulsa etapa, que ha calificado como “inestable”. En ese sentido, ha afirmado que lo que fue la principal institución española en el Protectorado, la encargada de intervenir toda la acción protectora española, que era la Alta Comisaría, “se convirtió en un órgano terriblemente inestable”.
Mientras, sí hubo una mayor normalidad de los altos comisarios en la zona francesa, ya que la política española propició que fuera así. Ha puesto como ejemplo que prácticamente en 43 años de Protectorado hubo 22 altos comisarios, que estuvieron de media en el caro poco más de 18 meses, frente a los 99 meses que anotaron los franceses.
“Eso significa un tiempo muy escaso de mandato de cada uno de los altos comisarios”, dijo Alarcón, quien atribuyó estos vaivenes a la propia legislación española, “que fue diversa, cambiante, dubitativa en muchos casos. Como digo, eso generó una enorme inestabilidad que, sin duda, afectó al desarrollo del propio Protectorado”.
También ha recordado en su ponencia en la UNED que la acción protectora española “tuvo una gran dificultad en imponerse”. Al respecto ha especificado que a España le tocó como Protectorado la zona más pobre del país, donde había además más movimientos de insurrección.

Una “pacificación” que tuvo sus complicaciones
Si a ese contexto se le une la falta de estabilidad y una política homogénea por parte de España a lo largo de los años, el resultado fue que se produjo una dificultad en la penetración de las autoridades españolas y en la pacificación del territorio que se le había asignado.
Para Alarcón, “la acción protectora, en definitiva, que se empezó muy tarde, una vez superada la guerra en el año 27, fue débil a lo largo de los años”.
Sobre las causas de esa falta de política homogénea por parte de España, el director del Instituto de Estudios Ceutíes ha indicado que hubo razones internas, administrativas, pero también “razones externas”. Así, ha recordado que “estamos hablando de un periodo de alta inestabilidad en el mundo”.
El contexto de entonces era el de dos guerras mundiales, más la Guerra Civil Española y la del Rif. “Evidentemente, no fueron elementos que ayudaran a la estabilidad, sino al contrario, fueron elementos que dieron una mayor inestabilidad al Protectorado”, ha sentenciado Alarcón.
Durante su ponencia, también ha hecho un repaso de quiénes fueron los altos comisionados del Protectorado de Marruecos y su vinculación con Ceuta, además de algunas anécdotas y un recorrido histórico por el contexto geopolítico del momento.

Análisis de las relaciones entre países
Esta intervención de Alarcón ha sido la primera de la jornada de hoy 1 de julio en el marco de los cursos ‘1925-2025: un siglo de relaciones entre España y Marruecos’ que organiza la UNED en Ceuta.
Esta iniciativa de la universidad a distancia buscar analizar acontecimientos del pasado “de forma madura, sin prejuicios, en una reflexión desinhibida que es más necesaria que nunca en lo que respecta a la vecindad hispano-marroquí”, señalan desde la organización.
Además, quiere “poner en valor la necesidad de respetar principios como el imperio de la ley en relación con el Derecho Internacional y la buena fe en las relaciones entre Estados”, además de explorar las diversas dimensiones que caracterizan las relaciones entre Estados y entre comunidades humanas, desde la política y la diplomacia a la economía y el respeto mutuo, han indicado.






