El Colegio de Abogados de Ceuta ha acogido este viernes la jura o promesa de nuevos letrados. Se trata de Yusra Abdelatif Ahmed, Pablo Contreras Tejedor, Alberto Contreras Tejedor y Antonio Jesús Bautista Fernández. La ceremonia ha marcado un hito importante en la trayectoria profesional de estos nuevos miembros.
Así, la institución crece conformando una gran familia con incorporaciones que se suman a los abogados que llevan años ejerciendo y representando con dignidad al Colegio que preside Isabel Valriberas. Esta unión entre experiencia y renovación fortalece la vida colegial.
Estos nuevos abogados y abogadas han ido formándose y aprendiendo de otros letrados experimentados y con trayectoria en nuestra ciudad, que se erigen en apoyo en estos primeros pasos dentro de una profesión que es garante de la defensa de los derechos de la ciudadanía.
Compromiso y formación continua
Estos profesionales han prestado juramento o promesa este viernes, pero les queda una vida por delante de continuada formación, ya que en Derecho siempre hay que progresar y avanzar. Ahondar en el conocimiento de las leyes es esencial para ejercer una buena defensa a quien lo necesite.
Ha sido un día especial para estos hombres y mujeres, en un acto que forma parte de la tradición del Colegio de Abogados y que simboliza la manera de ir apadrinando a quienes pasan a integrar esta reputada profesión.
Cada año son muchos los jóvenes que se animan a estudiar Derecho, formándose en una profesión en la que siempre se aprende algo nuevo y en la que la dedicación continua es clave para crecer profesionalmente.
Reconocimiento a la trayectoria profesional
Por otro lado, también se ha tenido un recuerdo para los letrados que cumplen ya 25 años trabajando en esta profesión. Ellos han sido: Mónica Argent Román; Alejandro Javier Castillo Gallardo; Ana María Sangüesa Jareño; María José Ortega González; Eva María Perea Martos; Abdelhali Lahsen Lahsen; Sonia Villalta Núñez; Víctor Montero Vicario y Antonio Javier Ramírez Fernández.
Este reconocimiento subraya la constancia y el compromiso de quienes han dedicado décadas a la defensa jurídica en la ciudad, convirtiéndose en referentes para las nuevas generaciones.
El Colegio reafirma así su voluntad de seguir poniendo en valor la experiencia, la ética y la vocación de servicio público que caracterizan a la abogacía ceutí.






