Solo un día después del anuncio, la Consejería de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos ha puesto el contador a cero para adjudicar la gestión de la planta de tratamiento de residuos domésticos de Ceuta, que se ubica en el Monte Hacho.
El consejero del ramo ya dijo ayer martes que se trataba de una licitación inminente y desde hoy mismo las empresas ya pueden registrar sus ofertas. Finalmente, este proyecto ha salido a concurso por un montante total de 86,2 millones de euros, con el que se financiará la gestión de este espacio por un periodo de diez años, según consta en la memoria.
La Ciudad ha informado además que la contratación de este servicio responde al cumplimiento de la legislación vigente de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que establece como competencia obligatoria de las entidades locales la recogida, el transporte y el tratamiento de los restos domésticos.
Los restos que se generan en los hogares
Entre las obligaciones de la empresa gestora de este centro están la recepción en las instalaciones de los residuos no peligrosos generados en hogares como consecuencia de las actividades domésticas y los similares en composición y cantidad generados en servicios e industrias, cuya recogida sea prestada por los Servicios Municipales competentes de la Ciudad.
También podrá darse la recepción de residuos cuya recogida sea prestada por los propios particulares productores o por gestores autorizados. La Ciudad podrá ampliar o modificar la tipología de restos asimilables en las instalaciones, bien por razones de fuerza mayor, causas sobrevenidas o la reconfiguración de las modalidades de gestión actualmente vigentes.
Transporte marítimo específico
El objeto del contrato incluye la gestión operativa de la planta, el tratamiento inicial de los residuos (admisión, registro, pesaje, acondicionamiento y compactación) y su transporte marítimo-terrestre a la península para su posterior tratamiento. También contempla actuaciones de mejora como la renovación de maquinaria obsoleta, el adecentamiento de las instalaciones (incluida la retirada de amianto) y la posibilidad de instalar una planta solar fotovoltaica.
El contrato tendrá una duración de diez años, entre el 1 de septiembre de 2025 y el 31 de agosto de 2035, sin posibilidad de prórroga. Su valor estimado asciende a 79,1 millones de euros, con un canon de tratamiento previsto de 197,91 euros por tonelada (sin IPSI), tomando como referencia una media de 40.000 toneladas anuales.
Aunque la Ciudad habla de una entrada media anual de 40.000 toneladas de residuos en la planta, los números indican que en los últimos años ha habido un descenso en el volumen de material que se gestiona en este centro del Monte hacho.
Descenso en el volumen de entrada
Así, en 2017 se anotaron 44.877 toneladas, al año siguiente se llegó a las 42.851, en el ejercicio 2019 siguió bajando (41.588) y en 2020 se redujo hasta 39.816 toneladas. Ese descenso en la entrada de residuos se ha ido consolidando en los últimos años, a excepción de 2021, con 42.433 toneladas. En 2022 bajó de nuevo a las 39.888, en 2023 a 39.119 y el pasado año 2024 se cerró con 38.835 toneladas de residuos.
El contrato incluye como condición especial la obligación de realizar el transporte marítimo de los residuos en buques específicos de mercancías y no en ferris de pasajeros, con el fin de garantizar la seguridad y estabilidad del servicio.
La Ciudad Autónoma prevé, además, solicitar apoyo financiero al Ministerio para la Transición Ecológica para sufragar parte de los costes derivados del transporte marítimo de residuos, conforme a lo previsto en la ley estatal.






