Las fechas de Navidad tiene su propio catálogo de tradiciones en Ceuta: luces en las calles, villancicos en bucle, compras de última hora y, cómo no, el evento 'más temido' del calendario laboral: la comida o cena de empresa. Ese territorio donde se mezclan los canapés con las tensiones acumuladas de todo el año. Y este año, un aviso ha resonado con fuerza en TikTok.
Bajo el título 'Te lo estoy avisando. No vayas a la comida de empresa', el abogado laboralista y creador de contenido Juanma Lorente lanzó una advertencia tan seria como cómica: si la cosa huele mal, mejor quedarse en el sofá.
Según él, tu trabajo podría estar en juego. Así, sin anestesia.
El mensaje empieza fuerte: si estás dudando, si te llevas regular con algún compañero o directamente mal con un jefe, o si ya sabes que la comida no solo incluye platos sino también un generoso suministro de bebidas, entonces la recomendación es rotunda: “¡No vayas!”. Ni medias tintas ni sutilezas. Un “quédate en casa” con todas las letras.
Y antes de sufrir taquicardias pensando que por no asistir al brindis colectivo puede tener problemas, Lorente aclara lo esencial: “Por no ir no os pueden despedir”; y además: “Obligación no tenéis ninguna”. Vamos, que no acudir no supone una falta, ni una ofensa, ni un desafío al espíritu navideño de la empresa. Simplemente no vas. Punto.
El ambiente laboral no se evapora con los entrantes
Uno de los momentos más jugosos del vídeo es cuando el abogado recuerda una verdad incómoda que muchos prefieren olvidar: aunque parezca un rato distendido, sigues estando en un contexto laboral.
No en un bar cualquiera, no en un sitio cualquiera ni, sobre todo, con “gente cualquiera”. Esa frase funciona casi como un hechizo que rompe la fantasía de la “fiesta”. Porque sí, hay comida, hay sonrisas y seguramente haya brindis, pero el ecosistema laboral permanece intacto, silencioso, esperando el primer tropiezo.
Y aquí llega el núcleo del terror navideño: ¿qué pasa si vas y la lías? Porque, según advierte Lorente, las consecuencias pueden ser desastrosas. Cualquier gesto, comentario o acción que no guste a tu jefe, que no encaje con la imagen de la empresa o que “pueda perjudicar de alguna manera” a tu trabajo es suficiente para que empiece el temido proceso disciplinario. Tal como lo expresa él: todo lo que hagas ese día “puede terminar escrito en una carta de despido”. Así de crudo y así de directo.
@juanmalorentelaboralista ⚠️ TE LO ESTOY AVISANDO ❌ NO VAYAS A LA COMIDA DE EMPRESA #trabajo #laboral #empresa ♬ sonido original - JuanmaLorente_Laboralista
Ni veinte años de ejemplaridad te salvan de dos copitas mal dadas
Para reforzar su argumento, el abogado recupera el ejemplo que más duele: el del trabajador impecable, ese que lleva dos décadas siendo “los mejores en vuestra empresa, siendo un ejemplo”. Pues bien, ni siquiera esa carrera brillante sirve de salvavidas si la cena se tuerce. Imagina el escenario: llegas, sabes que alguien te cae mal, te tomas “dos copitas”, se calienta el ambiente y... “te ves fuera de la empresa”.
Todo por una situación que él define como “una desgracia” y “una tontería tener que forzar eso”. La moraleja es clara: incluso los mejores pueden irse a casa con un regalo inesperado... una tarjeta navideña con forma de despido.
La advertencia final: si crees que “se puede liar”, se va a liar
El vídeo concluye con un mensaje casi paternal. Si tu intuición te dice que la combinación empresa + alcohol + gente que te cae regular puede acabar mal, hazle caso. La voz interna, esta vez, no exagera. Quédate en casa, pide comida, mira una película, pero no pongas tu empleo en juego por un plato de solomillo y un brindis forzado.
Porque, si decides ir y efectivamente “la liáis”, Lorente ya lo deja escrito como sentencia final: puede que haya una “carta de despido preparada” esperándote sin turrón ni cava.
Advertido estás. Y esta vez, con tiempo suficiente para cancelar la asistencia.






