La Armada ha intensificado sus misiones de presencia, vigilancia y disuasión para asegurar la libertad de navegación en espacios marítimos soberanos, desplegándose en el mar de Alborán y Estrecho de Gibraltar, en cuya área se encuentra Ceuta.
Estas operaciones han permitido monitorizar de cerca el tránsito de diversas unidades de la Marina rusa que han navegado por aguas bajo responsabilidad española.
Seguimiento en el Estrecho y el Mar de Alborán
De acuerdo con la información que ha sido trasladada desde el Ministerio de Defensa, el Buque de Acción Marítima (BAM) ‘Audaz’, que se encuentra desplegado en la zona del Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán desde diciembre, lideró el seguimiento del destructor ruso ‘Severomorsk’ durante su avance hacia el Mediterráneo oriental.
Tras completar esta tarea, el buque español se desplazó hacia las proximidades de las islas Chafarinas, reforzando la seguridad en este enclave del norte de África donde el Ejército de Tierra mantiene destacamentos permanentes.
Poco después, el ‘Audaz’ detectó y vigiló un segundo convoy con bandera de Rusia, integrado por la corbeta ‘Boikiy’ y el buque mercante ‘General Skobelev’, mientras cruzaban el Estrecho en dirección al Atlántico.
Vigilancia en el litoral gallego
Defensa ha explicado que una vez que las unidades rusas alcanzaron la costa de Galicia, la responsabilidad de la monitorización pasó al patrullero de altura ‘Centinela’, que en 2021 estuvo en Ceuta realizando labores de vigilancia marítima en la ciudad mediante aproximaciones amistosas dando a conocer su operación y ofreciendo cualquier tipo de ayuda.
Este buque mantuvo la vigilancia constante sobre el convoy hasta que abandonó las aguas de interés nacional y se adentró en zona marítima francesa.
Toda la información recolectada durante estos operativos fue comunicada en tiempo real al Centro de Operaciones de Vigilancia de Acción Marítima (COVAM), situado en Cartagena.
El papel del Mando Operativo Marítimo (MOM)
Estas actuaciones se enmarcan en las denominadas Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD), las cuales son fundamentales para detectar amenazas de forma anticipada y garantizar una respuesta rápida ante posibles crisis.
El responsable de planificar y dirigir estas misiones es el Mando Operativo Marítimo (MOM), que se encuentra bajo la supervisión del Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) y el mando del vicealmirante Vicente Cuquerella Gamboa.Actualmente, cerca de 850 militares participan diariamente en las operaciones permanentes de las Fuerzas Armadas, integrando capacidades marítimas, terrestres, aéreas, espaciales y ciberespaciales para la protección integral del territorio nacional.






