El CD Camoens debía disputar su partido correspondiente a la jornada 20 del grupo 3 de Segunda División de fútbol sala femenino esta misma tarde. Sin embargo, hay algún aficionado que se ha podido llevar una inesperada sorpresa al encontrarse cerradas las puertas del complejo deportivo Guillermo Molina de Ceuta pasadas las 19:00h horas.
No llegó a desplazarse
Esa era la hora fijada para el inicio de su encuentro contra el CD Básico Rivas Futsal. Pese a los interrogantes iniciales, no tardaron en despejarse las dudas. Se dio a conocer que el motivo de que no se disputara fue la “incomparecencia” del equipo rival, que ni siquiera llegó a desplazarse hasta la ciudad autónoma, aludiendo a la falta de efectivos disponibles para disputar el partido. Diez es el mínimo exigido.
Atendiendo al reglamento establecido por el Juez Único de Competición, en el ámbito de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), las resoluciones que se suelen dictar ante la incomparecencia de un equipo incluyen multas económicas, sanciones en la clasificación y, además, pérdida del partido por un resultado de 6-0. Por tanto, el CD Camoens sumaría la victoria automática.
Victoria automática para las ceutíes
Una situación que no le resulta para nada desconocida. Este mismo mes, de hecho, fue el Rayo Majadahonda el que no compareció para disputar su partido contra las ceutíes. En aquella ocasión, el Juez Disciplinario Único de Fútbol Sala le descontó tres puntos en la clasificación al club madrileño. Además, le impuso una sanción económica de 300 euros, y concedió la victoria automática por un resultado de 6-0 al CD Camoens.
Mediante la suma de estos tres nuevos puntos, las ceutíes se asentarían con 40 puntos en quinta clasificación, a tiro de los cuatro primeros puestos en la lucha por el ascenso de categoría.






