Otra vez ha amanecido derribada la valla que rodea a la pista de hockey de La Marina, y otra vez ha levantado el club Bulldogs Hockey Ceuta una situación que ha pasado a convertirse en insostenible, como viene ocurriendo desde hace varios años, coincidiendo con la instalación del vallado.
Los entrenamientos, otra vez en jaque
Una amenaza continua para el desarrollo de su actividad como club que, ante la ausencia o rotura del vallado, se ve obligado a suspender entrenamientos cada vez que sin poder afrontar su día a día con normalidad cada vez que ocurre este incidente. Ha vuelto a pasar. No es, ni mucho menos, la primera vez.
Ya lo denunciaron el pasado mes de septiembre y, ahora ha ocurrido nuevamente, cuando, en torno a las 6:30h. de esta mañana de jueves, un equipo de Servilimpice acudió a la zona para hacer trabajos de baldeo en la pista y se encontró, sin sorpresa, -a estas alturas ya ha dejado de serlo-, con una parte del mobiliario derrumbado sobre el suelo.
La fuerza del viento no apunta a ser la causa, como también ha quedado descartada de momento cualquier teoría vinculada con una posible situación de vandalismo. Todo apunta a un uso incorrecto de la pista por parte de los propietarios de muchas mascotas, que liberan a los animales en la zona para que puedan campar a sus anchas sin necesidad de utilizar una correa. La presencia recurrente de heces y orines son la prueba más evidente de ello.
Denuncian un "problema de higiene"
“Nos produce un problema de higiene”, lamenta Juan Antonio Vera ‘Nani’, presidente del club Bulldogs Hockey Ceuta. “También nos dejan las bolsitas con las deposiciones dentro de la pista”. El recinto ha pasado a convertirse en un auténtico vertedero. También para los restos de botellones celebrados en las inmediaciones, y fragmentos de cristales rotos que suponen un peligro para la integridad física de los jugadores. Entre ellos, muchos niños.
Ahora, a ‘Nani’ y a todos los aficionados al hockey en Ceuta, sólo les queda esperar, como siempre ocurre en este tipo de casos, la intervención inmediata por parte de los servicios encargados de la reparación del mobiliario urbano, como es el caso de Obimace, para que puedan llevar a cabo sus entrenamientos previstos para esta tarde de jueves con total normalidad.
Una incertidumbre constante
Aun así, este arreglo solo sería la solución de forma temporal. El club Bulldogs Hockey Ceuta vive en incertidumbre constante, sin saber cuando los destrozos del vallado les volverán a golpear. Una situación que les impide llevar a cabo proyectos en mente y llevar el hockey en la ciudad autónoma a dar un paso más.
“Tengo conocidas en la Selección Española de hockey hielo como son la capitana y la portera, que están interesadas en venir a Ceuta a impartir un campus de hockey, pero, claro, no las traigo porque yo no sé como va a amanecer ese día la pista”, comenta Nani.
“Nosotros no queremos perder dinero ni hacerles perder el tiempo a ellas. Si vienen, con todo lo que conlleva, y el día que vaya a empezar el campus no se puede realizar porque nos han roto la valla para meter dos perros, pues preferimos ahorrárnoslo”, asegura.
Las posibles soluciones: vigilante, videocámara o un pabellón cubierto
Lo que piden ahora desde Bulldogs Hockey Ceuta es que se pueda avanzar hacia una solución real, que permita erradicar esta problemática con la que vienen luchando desde hace tiempo. “Yo pondría un vigilante, que es costoso”, sugiere Nani. “O bien poner videocámara para que cuando eso ocurra se pueda tramitar la respectiva denuncia”.
Sabe que supondrá un coste elevado, aunque enfatiza en la importancia de proteger este vallado que no solo beneficia a la actividad del hockey. Más allá de eso, cada vez que se arregla, “redunda en el gasto del ayuntamiento”, explica. “La valla está para que no le hagamos daño a los demás usuarios de la Marina, para que no les hagamos daño de un pastillazo o que nos choquemos con ellos”.
Otra posible alternativa, aunque menos probable a día de hoy, pasa por el ofrecimiento al club de un “pabellón cubierto, habilitado con todas las medidas para la práctica del hockey”, propone Nani. Sin embargo, esto se divisa como una realidad lejana.
Al final, de una manera u otra, lo que esperan desde el club Bulldogs Hockey Ceuta es acercarse al final de esta pesadilla. Encontrar la luz al final del túnel y volver a creer de que Ceuta es un sitio en el que el hockey pueda florecer y prosperar pero, sobre todo, que se pueda disfrutar.






