Han pasado casi 3 meses, los necesarios para que la vida le haya dado un vuelco radical a un vecino de Ceuta que en marzo era detenido por la Guardia Civil con 220 kilos de hachís. 24 horas después quedaba en libertad y ahora, ya en junio, ha entrado en prisión.
Entre un estado y otro se ha producido una ampliatoria de la investigación antidroga desarrollada por la Policía Judicial.
Tras recibirse el informe del análisis del contenido de los mensajes obtenidos de su teléfono móvil, el Juzgado ha ordenado este mismo miércoles su traslado a la prisión de Mendizábal. La instrucción de este asunto la lleva el Juzgado número 3.
La historia
Fue el pasado 12 de marzo, cuando agentes de la Guardia Civil detenían en la zona de Punta Almina a un ceutí y a un marroquí a los que relacionó con 220 kilos de hachís repartidos en unos fardos que se encontraban justo al lado de esta pareja.
Para los guardias civiles no había duda alguna de que esa cantidad de droga tenía vinculación con estos dos varones, por lo que procedió a su detención por delito contra la salud pública.
A su lado había unos aparejos de pesca que, a ojos de la Benemérita, eran útiles para ofrecer una apariencia de pescadores sin serlo.
Los ponen en libertad
24 horas después de aquella detención, la autoridad judicial dejaba libres con cargos a los dos detenidos.
No se apreció que estuviera clara la relación de los arrestados con el hachís, toda vez que en su poder había sido encontrado pescado, por lo que su carta de presentación asociada a la pesca podía tener fundamento.
Durante estos meses el caso quedó tal cual: droga por un lado y detenidos libres con cargos, por otro. Y así fue hasta que la Benemérita ha recibido el informe con el análisis del contenido de los mensajes sacados de los móviles de esta pareja.
La ampliatoria de la investigación
Fiscalía recurrió la puesta en libertad, trámite que estaba pendiente de recurso de apelación cuando al Instituto Armado llegaba esta misma semana la documentación ampliatoria sobre este asunto.
Tras comprobar el contenido de esos mensajes, se ha acordado el ingreso en prisión solo del vecino de Ceuta que fue arrestado, ya que el marroquí no ha sido localizado.
En la tarde del mismo martes fue requerido en Policía Judicial, en la Comandancia de la Guardia Civil, siendo puesto a disposición judicial ayer. El Juzgado ha dictado auto de entrada en prisión, esta vez sí, tras el acceso a esas terminales telefónicas.
Investigaciones paralelas
No es la primera vez que la Guardia Civil realiza servicios de este tipo, localizando fardos cerca de rocas en donde curiosamente hay personas que no tendrían una clara relación con la actividad desarrollada.
Es lo que sospechó antes y ahora el Instituto Armado, que los detenidos no estaban precisamente pescando.
En otras ocasiones han encontrado fardos flotando en el mar, que habrían sido trasladados en pateras de pescadores. Eso es lo que creen los agentes, que muchos pescadores se dedican a llevar bultos de droga de esta manera para luego arrojarlos cerca de las zonas de rocas, en donde esperan otros individuos para recogerlos.
Es la técnica del fondeo, la rentabilidad de un negocio en el que unos dejan la droga en puntos concretos fondeada, mientras que otros acuden al lugar para llevarse esos fardos contando con buceadores para tal fin.
En solo tres meses de este 2025, la Guardia Civil ha decomisado más de 700 kilos de hachís repartidos en bultos que han sido localizados en el mar, sin que se haya dado con la organización que promovió esos traslados.







Gran error!!!
¡¡!Es un magnífico pescador!!!
Es un gran deportista, gran vecino, muy religioso, todos lo dicen en barrio.
Gran injusticia.