Ceuta es el problema que menos preocupa a Ferraz. Entre “fontaneras” en el punto de mira por sus historias con la UCO de la Guardia Civil y crisis que no terminan de cerrarse, los sarpullidos a nivel ceutí quedan en el baúl de cosas por resolver, pero a su tiempo.
Tres son los expedientes que están encima de la mesa de Ferraz, todos ellos alusivos a diputados del PSOE de Ceuta o militante con peso en la Ejecutiva. Uno de ellos, el de Nabil Rahal, que lleva un año sin resolverse.
Fuentes del partido indican a El Faro que, en el caso de Rahal, “está técnicamente expulsado del partido”, pero “el retraso en cerrar el expediente es porque el proceso es muy garantista y no hay plazos marcados”.
Ferraz puntualiza además que hay dos tipos de expediente: informativo o de expulsión. En el caso de expulsión puede ser bien provisional, a la espera de cerrar el expediente -como con Rahal-, o definitiva.
No obstante, no hay posibilidad de una integración en el partido.
¿Un año se considera algo excepcional? El PSOE dice que no, y alude al expediente del exministro Jose Luis Ábalos “que está en la misma situación”, arrastrando meses sin que se le dé una solución final. No obstante, en el caso de José Luis Ábalos, el exministro sigue votando en sintonía con el PSOE.
Los expedientes a Hikma Mohamed y Mohamed Haidor
Este pasado martes, el PSOE de Ceuta comunicaba a Ferraz la situación sobrevenida con Hikma Mohamed y la decisión de apartarse de la ejecutiva de Mohamed Haidor.
El secretario general del partido, Miguel Ángel Pérez Triano, indicó a los medios de comunicación citados en su sede que, “los casos de Hikma Mohamed y Mohamed Haidor están ya en manos de Ferraz, que decidirá si procede abrir expedientes”.
Triano también aclaró que la renuncia de Haidor fue “solo de palabra” y que no hay un documento oficial de dimisión hasta la fecha. Sí confirmó que Haidor manifestó su deseo de salir unos días antes que Mohamed.

La merma del Grupo
La suma de expedientes evidencia que algo en el PSOE de Ceuta falló desde el principio. Eso ha quedado traducido en la representación que obtuvo tras las elecciones municipales y la realidad actual.
De 6 diputados obtenidos quedan solo 3. Mientras, el número de no adscritos aumenta reflejo de crisis anidadas en otras formaciones como es el caso de la que afecta a VOX, con una diputada no adscrito y otro que aspira a serlo, tal es el caso de Carlos Verdejo.
De los 3 diputados socialistas, solo Rahal y Mohamed eran militantes del PSOE, ya que Fidda Mustafa solo fue expulsada del Grupo Parlamentario, pero no podían hacerlo de un partido en el que no había formalizado su militancia, siendo independiente.
No ha habido declaraciones de ninguno de ellos, tampoco ruedas de prensa, sí que hubo escritos y opiniones difundidas por el partido.
Ferraz y la era Juan Gutiérrez
De momento, se tiene que pronunciar el máximo órgano para determinar la situación del partido y sobre todo la resolución de unos expedientes que no pueden estar sin resolver durante tiempo.
Hay precedentes de otros expedientes que se han resuelto sin expulsión a pesar de haber votado decisiones en contra. Sonado fue el caso de Carmen Calvo por no apoyar la ley trans, penalizándola con una sanción máxima de 600 euros.
En el caso de José Luis Ábalos, lo último que se conoce es que se mantiene en suspenso su expulsión porque “no es asunto sencillo”. 15 meses después no se ha pronunciado sobre ello.
Son estos los ejemplos más mediáticos a nivel nacional que siguen esperando una resolución. En Ceuta interesan los ‘de la casa’, pero esa relevancia mediática y política no se valora con el mismo peso en Madrid en donde los problemas, crisis y vaivenes en el partido superan ampliamente lo que pueda suceder a este lado del Estrecho en donde se gestó un proyecto socialista encabezado por Juan Gutiérrez que terminó explotando con episodios cual telenovela.







Dicen que una foto vale más que mil palabras, en esta refleja los que llevaron al psoe a esta situación desagradable, con tarta incluida, que cada uno saque su conclusión, obvio ya no hay tarta