Ante la atenta mirada de los obreros, una veintena de vecinos se ha concentrado en pleno corazón de la calle teniente coronel Gautier. Los allí presentes se han personado hasta este rincón en Ceuta para pedir soluciones a su tedioso día a día.
Los afectados, que se han congregado frente a las excavadoras, han asegurado que su respuesta es fruto de la falta de un camino alternativo que les permita moverse por Hadú. Tras la promesa de abrir un sendero con este fin, el que se ha habilitado no es suficiente para los residentes de la zona, tal y como han aclarado a este medio.
Debido a las complicaciones del día a día y a la falta de un espacio que les permita transitar de forma eficiente, han decidido trasladarse y pausar el curso de la ejecución. El grupo pronto ha atraído a la policía local, que se ha trasladado al sitio donde han permanecido por la mañana.
Desde ir a comprar hasta llamar a una ambulancia se convierten en retos en este vecindario, tal y como han indicado. Buscan siempre que pueden otras formas de hacer sus quehaceres. Aun así, temen que en algún momento ocurra un incidente.
Respuestas
La organización del encuentro ha surgido de forma improvisada tras despertar y ver el estado de la vía pública. Son muchos los que han expresado sus preocupaciones en un proyecto que consideran necesario, pero que hace mella en su rutina.
Al menos, de momento y tras preguntar, les han garantizado que actualmente estudian cuál es el mejor punto en el que abrir una senda que les facilite acceder a ese lugar. “Se supone que van a abrir, pero en otro lado diferente al que dijeron en principio, que es ahí”, ha comentado Sufian El Adouzi, portavoz de la concentración.
Minutos antes de exponer su reclamación, al mismo tiempo que se ha desarrollado la protesta, varios vecinos han empujado un Mercedes cuesta abajo para posicionarlo en el sendero dispuesto.
Primera fase
“Nos dicen que están viendo cuál es la mejor opción para poder hacerlo lo antes Estamos a la espera. No nos han dado una solución. Han cortado y no tenemos un callejón abierto”, ha explicado.
Aunque les han asegurado que en marzo termina la primera fase tras varias reuniones, han salido a la calle para reclamar la instalación de una pasarela o de una vía que les deje transitar por este espacio cortado por las obras.
Detrás de los diálogos con los responsables del proyecto y de la complejidad técnica de la ejecución, está su convivencia con dificultades para ir a comprar o hacer cualquier otra tarea cotidiana.
“Voy a la plaza todos los días y tengo que volver a casa con todo el peso a mis 74 años. ¿Cómo creen que lo paso?”, se ha preguntado, con visible indignación, otra de las mujeres que han estado en el acto.
"Encerrados"
“Lo que no se puede permitir es que nos dejen encerrados. Estamos en un trozo que no podemos hacer nada. Mirad por donde pasan los coches”, ha manifestado al mismo tiempo que ha apuntado hacia ese recorrido estrecho. “Esto no es normal”, ha espetado.
El ceutí ha sido testigo de cómo los sanitarios bajan de la ambulancia para llevar a pulso a los pacientes hasta el vehículo. “Todos se limpian las manos en este tema”, ha concretado otra mujer, próxima a Sufian.
“Nos tienen engañados”, ha añadido otra señora. “No vemos que hayan hecho un paso para que tengamos un poco de movimiento. Esto nos está rematando. La primera fase lleva desde mayo”, ha detallado. “No sé para qué nos reunimos con ellos. Nos toman el pelo, nos lo creemos y nos vamos contentos a casa”, ha especificado.
Enfados
“La primera reacción que hemos tenido al ver todo esto es enfadarnos. La semana pasada dijeron que lo iban a habilitar. Lo que vemos es que esto lo están levantando y que están trabajando en la zona por donde se iba a abrir la calle”, ha mencionado uno de los asistentes.
“La barriada la están hundiendo”, ha destacado otra de las vecinas. “Los ancianos no tienen por dónde salir ni los enfermos. No tenemos dónde aparcar, pero nos buscamos la vida como sea. Solo queremos un remedio para salir y acceder en caso de emergencia”, ha incidido.
Han asegurado que “no piden nada” ni “ayudas”, solo una facilidad. Hasta ahora han vivido un par de accidentes de los que han salido bien parados dentro de lo que cabe. Han sido testigos de cómo un chico en patinete ha chocado con una señora y dos incendios leves.
Una de las residentes de Hadú ha trasladado que, cuando surgieron esos fuegos, los bomberos no pudieron acceder. Uno de ellos fue producto de la quema de una moto. Los vecinos fueron los que apagaron las llamas con cubos de agua.
Motos
Otro de los problemas que afrontan es la circulación de motos por las aceras en el sitio en el que se desarrollan las obras. Los patines eléctricos también transitan por esos espacios.
Ante la inseguridad que ello provoca y la falta de luz a partir de las siete de la tarde, los vecinos ya manifestaron antes de la concentración la necesidad de un refuerzo policial en el barrio. Han manifestado que ese deseo no ha sido cumplido.
A todo ello se suma el ritmo de la ejecución que, desde la perspectiva de los residentes, “es lento”. Todos han coincidido en que, desde que comenzaron, solo ven entre tres y cuatro operarios a cargo de las labores.
Comerciantes
Han expresado que deberían estar presentes más trabajadores para acelerar las tareas. A pesar de los inconvenientes, han recalcado agradecen y que saben que es una mejora para Hadú. Aun así, su deseo es tener un alivio que mejore su día a día.
Los vecinos no son los únicos que experimentan las consecuencias del proyecto. Los comerciantes también se ven expuestos a las repercusiones del corte del tráfico. “No nos quieren traer la mercancía”, ha subrayado uno de ellos. “Estamos aguantando”, ha agregado.
Desde jóvenes hasta personas mayores, una veintena de residentes de Hadú este lunes se han plantado ante las excavadoras para hacer eco de su voz y de sus reclamaciones. No han descartado volver a concentrarse en los próximos días.






