Los futuros pensionistas de Ceuta tendrán la posibilidad de escoger el sistema que les resulte más favorable para calcular su pensión de jubilación. A partir de 2026, se pondrá en marcha un nuevo modelo de cálculo que permitirá optar entre el sistema actual, basado en los últimos 25 años cotizados, o una nueva fórmula que tendrá en cuenta los últimos 29 años de cotización, excluyendo los 24 meses con peores cotizaciones.
El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) será el organismo encargado de realizar, de oficio, ambos cálculos para aplicar automáticamente el que ofrezca una pensión más alta al trabajador. Esta nueva medida se enmarca dentro de la segunda fase de la reforma de pensiones y se aplicará de forma progresiva durante doce años, hasta su completa implantación en 2037.
Dos formas de cálculo: ¿en qué consisten?
El proceso continuará de forma gradual. Por ejemplo, en 2027 se podrá calcular con 308 mensualidades y eliminar cuatro meses, y así sucesivamente. Cada año se añadirán cuatro mensualidades al periodo de cálculo y se podrán descartar dos adicionales.
Para el año 2032, la pensión podrá basarse en 324 mensualidades (27 años), descontando 12 meses. En 2037, el sistema permitirá utilizar los últimos 348 meses cotizados (29 años) y eliminar 24 meses, estableciendo así una base reguladora sobre los 324 mejores meses.
Este sistema dual se mantendrá hasta el año 2044, momento en el cual el modelo de los 29 años con eliminación de los 24 peores meses se convertirá en el único método oficial para calcular las pensiones contributivas.
No habrá perjuicio para los trabajadores
Durante el periodo de aplicación dual, que se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2040, la Seguridad Social aplicará automáticamente el cálculo más favorable para cada solicitante, sin necesidad de que este lo solicite.
Una de las claves del nuevo modelo es que no perjudicará a ningún trabajador, ya que el INSS elegirá la opción más favorable. Si el cálculo con los 25 años actuales resulta más ventajoso, se aplicará ese método. Pero si el nuevo sistema mejora la cuantía final de la pensión, se usará ese.
Esto beneficiará especialmente a quienes hayan tenido lagunas de cotización, es decir, periodos sin cotizar por desempleo, baja actividad, o expulsión temprana del mercado laboral.
Mujeres y trabajadores precarios, los más beneficiados
Entre los colectivos más beneficiados por esta reforma están las mujeres, ya que muchas presentan lagunas de cotización derivadas de maternidades o periodos de reducción de jornada o abandono del empleo para el cuidado familiar.
También podrían verse favorecidos quienes hayan sufrido un despido o una invalidez temporal en años cercanos a la jubilación, así como trabajadores en sectores precarios donde las bases de cotización han sido tradicionalmente bajas.
A partir de 2026, estos trabajadores podrán elegir sus mejores bases de cotización para el cálculo de su pensión.
Cobertura para lagunas de cotización
La reforma también refuerza la integración de las lagunas de cotización. Para los trabajadores del régimen general, la Seguridad Social cubrirá el 100% de la base mínima durante los primeros 48 meses (cuatro años sin cotizar) y el 50% a partir del mes 49.
En el caso de las trabajadoras por cuenta ajena, la protección es aún mayor: se cubrirá el 100% de la base mínima hasta el mes 60 (quinto año) y el 80% entre los meses 61 y 84. Esta ampliación de cobertura supone un paso clave para reducir la brecha de género en las pensiones.






