Lleva en la prisión de Ceuta desde julio de 2023. El día 16, la Guardia Civil lo detuvo cuando desembarcaba procedente de Algeciras con el coche cargado de pastillas que pensaba introducir para su venta en el mercado negro, presumiblemente en Marruecos.
Le encontraron 27.555 pastillas de Rivotril de 2 milogramos escondidas en el depósito de combustible del Peugeot 407 que conducía, pero no solo eso, además le había cambiado las placas al vehículo y colocado una pegatina falsa de la ITV.
Lo tenía todo, y este miércoles ha sido condenado no solo por un delito contra la salud pública, sino además por otro dos de falsedad de documento público y falsedad de uso.
Por el primero ha aceptado una pena de 3 años y 1 día de prisión. Se descontará el tiempo que lleva ya en prisión preventiva, un total de 2 años y 3 meses.
Por falsedad de documento público, la magistrada titular del Juzgado de lo Penal 1 le ha condenado a 6 meses de cárcel, mientras que, por delito de falsedad de uso, se le ha impuesto una pena de 3 meses de multa con cuota diaria de 6 euros.
La resolución judicial de este caso
Así termina la resolución judicial aplicada para el llamado A.A., después de que fuera arrestado con 1.837 blíster con 27.555 pastillas de Rivotril. Conducía el coche de otra persona, pero antes cambió la placa de matrícula.
Portaba además una pegatina de la ITV falsa con fecha de caducidad julio de 2023, a pesar de que en la base de datos de la DGT figuraba como caducada el 20 de julio de 2022.
La Guardia Civil le puso los grilletes nada más constatar la comisión de estos delitos en el transcurso de un control y reconocimiento de los coches que desembarcan en Ceuta.
Fue así como dieron no solo con el Rivotril, sino que también con las falsedades en las que había incurrido.
El ahora condenado, de 54 años, es marroquí, pero con permiso de trabajo y residencia en España.






