La reorientación de las rutas migratorias está detrás del repunte de entradas producido en Ceuta en estos primeros meses del año y los finales de 2025. Es lo que considera el Gobierno de España y así lo ha trasladado en respuesta a los parlamentarios del PP.
Expone el Ejecutivo de la Nación “que el fenómeno migratorio es dinámico y se están observando cambios en las rutas desde África del norte hacia Europa”.
Uno radica en la utilización de vías aéreas que permiten la llegada de flujos de personas de nacionalidad marroquí a Turquía, que exime de visado a dichos ciudadanos, no así a los ciudadanos argelinos, que utilizan con carácter general la entrada irregular en embarcaciones a través de la ruta marítima del Mediterráneo Occidental, y dentro de ella, la del Mar de Alborán.
Los ciudadanos marroquíes, una vez en Turquía, utilizan las rutas terrestres secundarias, a través de los Balcanes, para llegar a los países finales de destino, entre ellos España.
La coordinación entre países, fundamental para el Gobierno central
En este sentido, expone el Gobierno de España que la coordinación entre países constituye un pilar fundamental de la Unión Europea, abogándose por la implementación total que permita el absoluto control de los movimientos secundarios dentro del espacio comunitario de los inmigrantes.
Por otra parte, señala que los controles de Policía que puedan establecerse en las fronteras interiores, en virtud de la previsión dispuesta en el artículo 23 a) del Reglamento 2016/399, por el que se aprueba el Código de Fronteras Schengen, permitirán obtener información del incremento en la utilización de esta vía de inmigración.
En este contexto, el Gobierno de España asegura que “continuará defendiendo que la prevención de las salidas irregulares mediante la colaboración con los países de origen y tránsito constituye el principio básico que debe orientar la política migratoria europea, pues es el instrumento más eficaz para reducir los movimientos primarios y secundarios”, responde a preguntas de los parlamentarios.
La situación de Ceuta y del CETI, con un máximo de 800 residentes

En este sentido, el Gobierno explica que se realiza un control de la frontera exterior en Ceuta alineado con el Pacto Europeo de Migración y Asilo, basada en la prevención, la cooperación internacional y la lucha contra las redes de tráfico.
“Si bien el aumento reciente de llegadas en Ceuta refleja una presión puntual, este fenómeno responde en gran medida a la reorientación de rutas. En conjunto, los datos muestran una tendencia general descendente de la inmigración irregular en España, lo que evidencia la eficacia del modelo”, añade el Ejecutivo central en su respuesta.
“La política preventiva, desarrollada durante décadas por España, prioriza la actuación en origen y tránsito mediante la colaboración con países africanos para evitar salidas irregulares y desarticular redes de tráfico. Esta política preventiva está evitando muchas llegadas irregulares a España, incluyendo a Ceuta”, puntualiza en la respuesta hecha pública.
Respecto a posibles diferencias existentes entre los datos migratorios, el Gobierno indica que “cabe señalar que están sujetos a procesos de validación y depuración que pueden introducir ajustes a medida que se consolidan, lo que podría explicar la diferencia a la que se refieren”.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones señala que, ante la situación de un aumento de llegadas irregulares en la ciudad autónoma de Ceuta con necesidad de acogida, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes cuenta con espacios polivalentes en los que se pueden habilitar camas y adecuar como espacio de acogida.
La capacidad del centro ordinaria es de 512 plazas, si bien la capacidad máxima podría llegar a las 800 plazas. En sucesos reales, ha habido más de mil personas dentro de las instalaciones.






