El CETI ha acogido este martes la mayor salida de inmigrantes a la Península que se recuerda, protagonizada por 123 subsaharianos que abandonan las instalaciones de acogida en Ceuta.
Este traslado es la respuesta a la elevada presión registrada en el centro del Jaral, con más de mil residentes y sometido a constantes entradas.
Solo este pasado fin de semana accedieron alrededor de cien, la mayoría de origen subsahariano debido al fiasco de un vallado que hace aguas.
Lo han denunciado los propios guardias civiles. El perímetro, que ha absorbido durante años millones de inversión, está peor que nunca. Hay partes destrozadas y con agujeros, el mantenimiento es inexistente.
Esto conduce a la actual situación vivida con entradas constantes de subsaharianos, la mayoría procedente de Sudán. También magrebíes que cruzan a nado.
Un CETI masificado
Salidas tan numerosas como la organizada esta mañana obedecen a la necesidad de ir rebajando la presión del CETI, que vuelve a atravesar horas críticas.
Todos los módulos están ocupados, también las tiendas colocadas y las literas militares establecidas. Lo último ha sido la ocupación de un garaje, lo que ha llevado a críticas de partidos políticos y sindicatos de distintos ámbitos, también sanitarios.
El canal de comunicación es directo. Las llegadas de inmigrantes al CETI se comunican vía TikTok, al igual que los mensajes que informan cómo se debe cruzar.
La ruta de Ceuta es un hecho y ya se demuestra en las estadísticas reconocidas por Interior, con casi mil entradas en mes y medio.
Y esto no hace alusión a los rechazos ocurridos a diario y ocultados en su número de manera oficial.
Conocerlos ayudaría a entender la situación que atraviesa Ceuta.
Los medios en la frontera son insuficientes
El vallado se ha reforzado con más agentes, pero es tal el desastre en su estructura que de nada sirve. Roto, con sensores inutilizados, partes desplomadas, cámaras sin visibilidad clara.
Los medios con los que cuenta la Guardia Civil son los peores en años.
Unidades de Cruz Roja han sido encomendadas a acudir al centro para recoger a los inmigrantes para proceder a su traslado a la Península, previo acercamiento a la estación marítima.
La semana pasada se llevaron a cabo también dos salidas. Se han acelerado los ritmos de traslados para evitar precisamente problemas en las instalaciones.
Cruz Roja se encargó de ir llevando en vehículos a los inmigrantes al puerto, organizándose las despedidas a las puertas del centro del Jaral.
La de esta mañana ha sido una de las más numerosas de todas, pero es la respuesta a la masificación registrada y al nivel de entradas que se está produciendo con fines de semana en los que accede un centenar.
Visualmente no son las entradas masivas por la valla de antaño, pero el efecto es prácticamente el mismo, ya que con el goteo de pases se termina alcanzando el mismo número, aunque sin ‘ruido’.






El titular debería ser: aumento continuo y progresivo de llegadas: hoy la península acoge la llegada de 123 inmigrantes más
A ver,necesito 3 ingenieros,algún voluntario entre ellos?
En primer lugar, conste que, casi como siempre, este comentario podría NO ser publicado, acaso porque no estuviera de acuerdo con la idea que tenga el Administrador sobre estas invasiones de negros y de arabo-islámicos, tal vez porque podría considerar el propio Administrador que pudiera herir 'ciertas sensibilidades' o porque podría mermar la publicidad gubernamental que normalmente se le concede. Sea como fuere, insisto en que estas inmigraciones masivas de africanos es, sin paliativos, una LOCURA INSTITUCIONAL, que andando el tiempo va a conducir a este país a guetos de razas, etnias, religiones, países de procedencia y culturas, en donde barrios van a ser tomados en un porcentaje elevado por esos a los que admitimos y no expulsamos, y para aliviar la presión del CETI los premiamos con entrar a la Península. La ya, desgraciadamente, olvidada ORIANA FALLACI, dejó escrito; "Hay momentos en la vida en los que callar se convierte en una culpa y hablar en una obligación. Un deber civil, un desafío moral, un imperativo categórico del que uno no se puede evadir". Pero hay personas a las que les encanta que las engañen diciéndoles que estas inmigraciones masivas de africanos van a enriquecernos con sus culturas y vienen a partirse el lomo trabajando por nosotros y para embellecer nuestro país. ALEJANDRO MACARRÓN LARUMBE ha escrito "El suicidio demográfico es una verdad incómoda", (búsquelo en internet). En el suicidio demográfico de España hay que mirar más allá de lo económico (como callan empresarios, políticos y sindicalistas), hay que tener presente nuestra supervivencia, el instinto de conservación como pueblo, nuestra identidad, nuestra cutura milenaria. No es agradable pasear por tu barrio o por tu pueblo o por tu ciudad y parecer que paseamos por un barrio, pueblo o ciudad de Marruecos, Argelia, Senegal o Mauritania. Sin ir demasiado lejos, en Algeciras, el Ayuntamiento, supongo, ha colocado una leyenda a pie de calle de grandes proporciones que dice "ALGECIRAS, UNA FORMA DE HACER EUROPA". Si el buen rey castellano, conquistador de Algeciras en 1344, ALFONSO XI, se levantara de su sucia y polvorienta tumba y se diese un paseo por la ciudad que conquistó a los árabes y se pasease por la avenida que lleva desde el puerto a las estaciones de autobuses y de trenes, llegando a La Bajadilla, y por las calles aledañas y subiese hasta la Plaza Alta y algo más allá, podría observar que Algeciras ha vuelto a caer en manos de africanos. Pero, claro, los espíritus sensibles dirían y qué más da, qué importa, son también personas, tienen derecho y, el más común, qué le vamos a hacer. Elena Ramallo, doctora en Derecho, concluye su artículo "El velo islámico: cuando la supuesta libertad es simple hipocresía" de esta manera: ""La islamización y la destrucción de las democracias es el prinicipal problema al que se enfrenta Europa y Occidente". (Būsquelo en internet). La inmigración masiva es el Caballo de Troya de la democracia. Un ejemplo más: en mayo de 2016, Sadir Khan, alcalde musulmán de Londres y de origen indopakistaní, dijo en su momento: "Hay demasiados blancos en el transporte de Londres". Años después de esa cita, Londres ha dejado de ser británica: más del 60% de la población es de origen extranjero. El comentario me ha salido un poco largo, pero no ha sido sencillo ni rápido de escribir, por eso espero que el Administrador, haciendo de tripas corazón, y no se haga trampas en el solitario, publique este comentario para que el común del ciudadano vea y observe que estas inmigraciones masivas en modo alguno suponen un enriquecimiento para nuestro pais, sino un riesgo y un peligro.
La invasión silenciosa. No se puede premiar por entrada de manera ilegal. Detención. Temporada en la cárcel. Deportación de todos. Y así la veces que haga falta
No es la solución premiarles por haber violentado una frontera,son soldados y vamos a lamentar está invasión; hay que mandarlos de vuelta.