Víctima. Orden de alejamiento. Zarandear. Rol. Han sido algunos de los conceptos en los que han profundizado los usuarios de Plena Inclusión de Ceuta que, este lunes, han combatido la lluvia con una jornada de actividades y sensibilización.
Un pasapalabra contra la violencia de género se ha instalado en la sede de la asociación. A este se ha sumado un semáforo y la lectura de un manifiesto, ambas con el propósito de sembrar una semilla de conciencia que permita actuar.
“El objetivo es informar y acercar esta realidad de una forma dinámica”, ha explicado Lara Ávila, técnico responsable del programa de Apoya a la Mujer. “Están participando y está siendo una experiencia muy positiva para ellos”, ha afirmado.
El evento, que estaba marcado en la agenda como un acto público, se ha recluido a las puertas del local del ente debido al parte meteorológico. No es el primer acto que se lleva a cabo de esta índole. La semana anterior ya arrancaron algunos talleres.
Formación necesaria
La previsión es continuar con las charlas en los próximos días para ofrecer una formación completa, un aprendizaje que se hace más necesario en mujeres con discapacidad. Diferentes estudios relevan que, ellas, son más susceptibles ante agresiones o malos tratos.
“Tienen ese añadido. Son muy propensas a sufrir cualquier tipo de violencia. Es por ello por lo que es fundamental que este tipo de actividades sean accesibles para todas. Así, conocen en qué consiste y saben qué deben hacer si quieren denunciar”, ha detallado.
No solo abordan la cuestión en estas semanas. La estrategia desarrollada bajo la coordinación de Ávila incluye talleres sobre igualdad en marzo y los eventos que se llevan a cabo en el presente.
Charlas adaptadas
Todas esas charlas están configuradas y adaptadas para que los usuarios de Plena Inclusión comprendan con claridad las circunstancias que rodean a esta lacra social. No solo se ahonda en la definición en sí de la misma. Se hace hincapié en otros aspectos que son esenciales.
“Insistimos para que vean que la violencia de género no solo es pegar. Es importante que conozcan que existen otras formas de ejercerla. Les aportamos también datos sobre cómo proceder en caso de interponer una denuncia”, ha recalcado.
“Los que están programados se van a realizar durante toda la semana. Ya en la anterior se hicieron algunos, entre ellos, unos con el Centro de Educación de Personas Adultas Edrissis”, ha mencionado.
Manifiesto
Al ambiente festivo y lúdico durante los juegos también se ha sumado otro más solemne en la lectura del manifiesto. El escrito ha estado a cargo de Montserrat Toledo, galardonada este 2025 con el Premio a la Mujer Trabajadora con discapacidad.
Sus palabras han estado llenas de reclamaciones y de la fuerza de quien pide acabar con la violencia de género. Ha compartido su reflexión este lunes “por todas las que alzan la voz y por las que aún no pueden”.

El mensaje ha estado cargado de una negativa contundente a cualquier agresión, abuso o maltrato. “No entiende de edades, de clases sociales ni de lugares y que, en muchas ocasiones, golpea con más fuerza cuando se cruza con otras realidades como las de la discapacidad”, ha aseverado.
Obstáculos
Toledo ha destacado que, a pesar de que las mujeres del colectivo encaran más probabilidades de ser vulneradas “física, psicológica, sexual, económica y socialmente” todavía no disponen de las herramientas necesarias.
“Siguen siendo también las que se encuentran con más obstáculos para pedir ayuda, ser escuchadas y recibir protección”, ha manifestado. Es por ello por lo que se hace más preciso “recordar que se multiplica cuando la accesibilidad falta”.
A ello, según ha concretado, se unen otros factores como la dependencia en terceras personas, la falta de preparación de las instituciones o “el miedo se suma al silencio y a una invisibilidad que pesa más que el propio daño”.
Prevenir y entender
Rechazar la violencia de género es un hecho que ya está más que asumido. Anticiparse a ella, en parte, también. “Reivindicamos una sociedad que no solo la condene, sino que también la prevenga. Debe garantizar recursos accesibles, información en formatos comprensibles, acompañamiento especializado y espacios seguros para todas”, ha afirmado.
Ha pedido por un espacio social en el que “cada mujer, con o sin discapacidad, pueda identificar el abuso, pedir ayuda y recibirla. La igualdad no se logra ignorando las diferencias, sino entendiendo que las mujeres la viven de maneras distintas”, ha expresado.
“Ninguna debería sentir nunca que su discapacidad la deja fuera, la calla o la hace menos creíble. Es esto por lo que afirmamos con fuerza que no es no, que mi cuerpo es mío y mi vida también. Mi libertad no se negocia. Mi accesibilidad y mi protección es también un derecho. Mi voz importa”, ha detallado.
Toledo ha cerrado la lectura con palabras de aliento y apoyo a todas a las que, de algún modo, la violencia de género las ha perjudicado. “Estamos por las que sobrevivieron, las que aún luchan en silencio y por las que ya no están”, ha apuntado.
“Lo estaremos hasta ni una sola mujer con discapacidad vuelva a ser silenciada y hasta que vivir libres de esto sea una realidad para todas”, ha concluido.






