No es un secreto que el paro en Ceuta es un problema de peso. Los datos, una vez más, lo corroboran. La población en 2024 registra la segunda tasa de desempleo más alta de España, lo que, en toda regla, hace patente que es un rompecabezas arrastrado desde hace años.
Solo Melilla le toma la delantera con 28. Siguen de tercera a octava posición, por orden, Andalucía con un 16, Extremadura con un 15, las Islas Canarias con 13,76, Castilla-La Mancha con 13,34, Murcia con 12,73 y la Comunidad Valenciana con 12,62. Las regiones restantes sí están dentro de los parámetros del total del territorio.
La serie publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestra que, desde al menos el 2006, supera siempre en número a los cálculos que abarcan a todo el estado. Sin embargo, ha habido momentos mejores y peores a lo largo de casi dos décadas.
La huella de 2012
El periodo con el que el paro cayó con más fuerza sobre la ciudad fue en 2012, cuando el índice llegó a 37 frente al del país, que se situó en 24. Fue ese mismo intervalo anual en el que en el estado el recuento estuvo en 26.
Es decir, Ceuta en el presente tiene casi la misma tasa que el valor más elevado en España plasmado hace trece años. La cifra está diez puntos por debajo de la medida más cuantiosa desde 2006.
No es de extrañar que lo peor sucediera por aquel entonces. A lo largo de esa fase, entre 2008 y 2014, se experimentaron las mayores vicisitudes de la crisis económica conocida como la gran recesión.
Las etapas en las que tuvo el mejor resultado se produjeron en 2008 y 2009, cuando acumuló, respectivamente, 17,43 y 18,55. La tabla consultada revela que en casi veinte años no ha descendido ni si quiera a diez. La estadística con un dato más favorable para España fue en 2007 con un 8,23.
Tasa de empleo

Al igual que el paro es un espejo sobre el que se proyecta esta circunstancia, otros índices también permiten conocer a vista de pájaro el contexto laboral de Ceuta. El de empleo también informa sobre ella.
Este 2024 ocupó un valor de 43,87, inferior al nacional que se establece en 52,10. Se constituye como el segundo más pequeño de todo el país. Solo Melilla la supera. Extremadura y Asturias la siguen de cerca con un 46. Sobre ellas se posiciona Andalucía con 47.
La tasa de actividad, es decir, el porcentaje de parados y ocupados, también es un indicador relevante. La población es la tercera región de España con mayor representación de la misma. Está en 60,46, específicamente, unos puntos por encima del 58,76 nacional. Le adelantan, en este sentido, las islas Baleares con 63,95 y Madrid con 63,15.
Ocupados y asalariados
Otra realidad que puede abordarse para estudiar el terreno laboral en la ciudad es la de los ocupados y la de los asalariados. Gran parte del mercado de mano de obra está compuesto por personas contratadas en el sector privado, que implica a un 49% de los empleados.
Es menor que el del España, que está en 68,7%. El ámbito público abarca 38,8%, un número que deja atrás al del territorio español con 16,4%. Los menos presentes son los que ejercen por cuenta propia con un 11,9% de residentes. Los empresarios sin asalariados o trabajadores independientes reúnen el 6% al igual que los empleadores.
El de servicios es, por goleada, el que acapara la tipología de los diferentes perfiles que aglutinan cargos y puestos. Se fragua en 2024 con un 92,4% frente al 764% nacional. Agricultura no tiene cabida alguna, Industria solo está formada por un 2,7% y Construcción alberga un 4,9%. Ambas son más leves que las del estado, que se hallan, respectivamente, en 13,3% y 6,8%.
El tipo de contratos predominante en Ceuta es el indefinido, con un 85,7% de todos los firmados. El temporal solo se encuentra en un 14,3%. El dato crece en los negocios privados, donde alcanza un 87,9% frente a un 12,1%. Existen más trabajos por tiempo definido en el entorno público, con 17% ante los 82,9% que no tienen terminación concreta.
El perfil de los parados

Los parados cuentan con un rostro que también puede ser de interés a la hora de analizar el paro que persiste y se resiste a disminuir de forma drástica. La edad más presente entre los desocupados de generaciones más jóvenes son los vecinos entre los 35 y los 44 años con un 28%. Detrás están plasmados los que oscilan entre los 45 y los 54 con un 24% del total.
Anualmente, independientemente de su año de nacimiento, se registraron en 2024 unas 11.000 personas en esta circunstancia. El grueso del grupo lo componen personas formados hasta la primera etapa de Educación secundaria. Existe también presencia de titulados en educación superior, sobre todo, de mujeres.
Los ceutíes, junto con los melillenses, son los ciudadanos que más tardan en encontrar trabajo en España. El año pasado a un 42,2% de los desempleados les llevó entre dos años o más salir de su estancamiento laboral. La cifra se coloca sobre la española, situada en un 24,4. Ello se traduce a que en la ciudad el porcentaje aumenta un 20%.
Próximos a las dos ciudades autónomas están las islas Canarias con un 31%, Andalucía con un 29% y Asturias con un 28%. Los que menos tienen que esperar para estar ocupados son los baleares. Solo figuran en las listas del archipiélago un 8,5% de casos.
A diferencia de España
Conforme las esperas se reducen los datos descienden. De hecho, a diferencia de ese parámetro, en periodos de menos de treinta días o entre uno y tres meses el país se posiciona en un rango mayor.
Por ejemplo, en la población solo el 5,1% logró antes de las 30 jornadas un puesto al mismo tiempo que en España lo consiguieron un 8,9%. Otra de las informaciones destacables son los empleos obtenidos a partir de un año y en menos de veinticuatro meses. Compone en el mapa de parados un 22,5% de los vecinos.
Sin embargo, no todo son noticias preocupantes. A pesar de lo que revela el análisis del INE, existe un progreso positivo. El paro de más duración, es decir, en etapas bianuales o superiores, ha disminuido con creces desde 2018.
Ese año ocupaba un 6,1%, un puntaje que en estos días acapara el 4,6%. La salida de este parón en menos de un mes también ha mejorado levemente. Se dan más casos de este tipo desde 2022.
Jubilados y amas de casa
Una franja de la demografía ceutí directamente ni busca ni ejerce por su situación. Los que más se encuentran entre las filas de los inactivos son los hombres jubilados y las mujeres dedicadas al hogar, es decir, las amas de casa.
Dibujan, en concreto, un 37% y un 36% de este sector del mercado laboral. Sin embargo, los ceutíes retirados, un 22%, están por debajo de los registros nacionales, que apuntan a un 41,7%.
La dedicación a las tareas domésticas, por el contrario, tiene más peso a nivel local que en el compendio del territorio. Implica un 23% ante un 19,9% y recae fundamentalmente en ellas. Solo un 4,2% de varones no ejercen por esta razón, un número por debajo del 6% español.
A pesar de que son ellos los rostros más vistos entre los pensionistas, las vecinas se posicionan en un escalón inferior en este sentido. Las estadísticas plasman que ellas configuran un 11%.







Es mentira además porque cuentan como población activa a los del plan de empleo que no están trabajando sino subvencionados y todos sabemos que son los de siempre para decir que Ceuta es tranquila.
El plan de empleo lleno de X y nuestros jóvenes se van a la Península, encuentran trabajo, pero en precario, aquí no tienen ni el trabajo precario! 😬
Ceuta es una ciudad sin futuro laboral,si no tienes un buen enchufe lo mejor es hacer como yo,un día decidí coger la maleta y buscar un futuro en la península,aunque ahora la cosa está peor,saunez se ha encargado de destruir todo.
Lógico . Ciudad de cortijeros donde viven los de siempre y luego están los que no quieren trabajar conformándose con paguitas irrisorias pero dando vueltas en sus coches de nivel pues ahí lo tienes . Aparte de ciudad que no genera nada de trabajo
Mientras tanto el señor Juan vivas viviendo la vida sin problema alguno