No se les podía escapar nada. Querían tener todo bien amarrado. Ahora, entre rejas, presos preventivos, son el reflejo de que en todo delito siempre hay alguna fisura por donde se cuelan las fuerzas de seguridad para investigar y detener. La Operación Barquera, desarrollada en Ceuta por la Guardia Civil y enmarcada en la lucha contra el tráfico de inmigrantes, pone negro sobre blanco la auténtica mafia que la organización había montado para facilitar la entrada irregular de personas.
Cuantas más mejor. Porque cuantas más, el dinero a repartir se multiplicaba. Tenían compradas a las fuerzas de seguridad marroquíes.
Gendarmes a sueldo para mirar hacia otro lado, permitiendo que los inmigrantes llegaran hasta las embarcaciones con las que eran introducidos en Ceuta para, después, organizar su traslado a la Península.
La investigación del Instituto Armado adquiere una mayor dimensión a la hasta ahora conocida. Al tráfico de personas se le intentó añadir el de drogas. Una especie de 2x1 para incrementar los beneficios entre quienes habían formado un estilo de vida en torno a la comisión del delito.

Un diccionario particular: “albañiles”, “cueros”, “rojos”
Se sabían controlados por la Guardia Civil, por eso además de cuidar sus conversaciones, usaban palabras clave. Tenían su propio diccionario delictivo, que el Instituto Armado se encargó de descifrar. Buscaban además dificultar la trazabilidad en la identificación de los integrantes de la red.
Se referían a los inmigrantes como “albañiles”. “Escúchame, tengo dos albañiles, hermano”, le explica un integrante de la organización a otro en una de las escuchas recogidas por el Servicio de Información de la Guardia Civil.
Los agentes de esta unidad solicitaron amparo judicial para poder rastrear a personas que se las iban sabiendo todas para burlar la intervención policial.
Captaron líneas telefónicas, les siguieron mañana y noche y estuvieron detrás de encuentros de todo tipo en los que la red buscaba satisfacer las distintas variables delictivas que estaban pensando explotar.
Con el término “cueros” se referían a la documentación falsificada de los inmigrantes para colarlos en pateras como si fueran marineros. También usan el término “pieles” para referirse a este modus operandi para pasar a los inmigrantes cual pescadores ante las autoridades españolas.
“Ya estamos haciendo sombreros y cueros pagados”, indican por teléfono, especificando además que a los gendarmes los tienen comprados.

Gendarmes a sueldo
En las conversaciones intervenidas por la Benemérita, hablan de cómo tienen a sueldo a gendarmes, pescadores y a un funcionario marroquí.
Realizan pagos para facilitar la salida de inmigrantes desde Marruecos. Dependiendo de la zona de procedencia del propio inmigrante varía el precio.
“Los chicos tienen que ser fuertes, que puedan andar, gente del campo. Los de ciudad no valen, tienen que ir desde la entrada del Biutz y bajar el Monte Musa entero andando. Es una ruta efectiva”, se escucha en una de las conversaciones intervenidas.
Cuentan, y así lo aseguran, con “soldados marroquíes” comprados. Los pases se preparan “temprano para no ser vistos”, analizando los puntos de entrada de embarcaciones y descarga de “mercancía”, como denominan a los inmigrantes, a quienes aperciben sobre tácticas claras de distracción si son interceptados, amén de instarles a ir vestidos de una manera específica bien alejada de cualquier excentricidad.
Por eso se molestan cuando uno de estos jóvenes acude al puerto deportivo con un chándal de más de 100 euros. De esta guisa monta en una de las embarcaciones de recreo en donde se le trasladará al otro lado del Estrecho después de haber estado oculto en una vivienda de Poblado Sanidad.

Pases que se llevan a cabo con una connivencia pagada
Explican que en Marruecos los gendarmes acompañarán a sus embarcaciones hasta aguas españolas. No hay motivo de preocupación ya que se realizan “pagos específicos” para evitar que en la ruta marroquí suceda un imprevisto.
“La embarcación de la Marina de los marroquíes no va a estar ahí”, explica uno de los miembros de la organización antes de preparar un pase.
“Los gendarmes estarán pagados y ellos lo que hacen es perseguir a la embarcación que irá vacía, que no lleva ‘mercancía’, a la otra la dejan pasar”. Fijan día y hora en la que la patera de pesca tendrá vía libre.

Confiesan haber hablado con “los rojos”, otra palabra clave con la que citan al Marítimo marroquí. Hay mucha demanda, muchas personas queriendo entrar en Ceuta. Los precios suben porque hay que pagar a demasiada gente.
“Hay que darles 2.500 euros a los ‘rojos’ y 500 al jefe del puerto”, traslada uno de los detenidos a otro en la preparación de un pase frustrado el pasado 15 de agosto. La niebla lo impidió. “Todas las autoridades han recibido órdenes de bajar entre Ceuta y el hotel Ibis porque dicen que habrá un montón de saltos, va a haber cientos para intentar entrar”.
El modus operandi consiste en ir metiendo inmigrantes en las pateras con documentación de marinero falseada. Una vez que lleguen a tierra, deben destruir esos documentos.

Miedo al Servicio Marítimo de la Guardia Civil: “¿Los desgraciados esos estarán amarrados?”
Temen y mucho al Servicio Marítimo de la Guardia Civil. “¿Los desgraciados esos estarán amarrados?”, dicen en una de las escuchas.
Su presencia en el mar es un gran inconveniente para seguir lucrándose con el tráfico de personas.
“Está saliendo la hija de puta, no sabemos qué rumbo seguirá, está saliendo la guarra, va pitando hacia vosotros. Le pedimos a dios que salga todo bien”, expresan poco antes de que el Marítimo abortara uno de sus pases, perdiendo hasta el barco.
La organización desmantelada en la Operación Barquera se nutría de la gran cantidad de personas preparadas para cruzar a Ceuta. Querían buscar mayor rentabilidad a los pases cargando a un número mayor de inmigrantes. Controlaban los movimientos de las patrulleras, pero también las horas de los relevos.

Tres viviendas para esconder inmigrantes y valoraron incluso un búnker
Tenían varios puntos de ocultación, en concreto hasta 3 viviendas. Una de ellas en Poblado Sanidad, a donde entró la Guardia Civil el día en el que reventó el operativo hace unas semanas.
Pero hay un momento de la investigación, cuando la misma todavía se encontraba bajo secreto de sumario, en el que los agentes llegan a sospechar que la red quería usar el búnker de Valdeaguas para esconder inmigrantes.
Esos búnker están cerrados sin acceso a los mismos por lo que la Guardia Civil baraja el empleo de esta infraestructura de manera temporal como una base logística.
Las entradas y registros de la Guardia Civil a finales de octubre en distintos barrios de la ciudad terminó con este negocio, pero no con las indagaciones tejidas a su alrededor que pueden aflorar otras líneas secundarias de acción con más detenciones.







Esto de terminaba con la devolucion inmediata de esos ilegales, si o si, pero a este gobierno por las razones que sean no les interesa. Que les debe el Pedro Sanchez al Mohamed?
Ilegales, devuelta a su país, estén en Ceuta o estén en la península. Y nada de darles un papelito de expulsión. Grilletes, y escoltados.
Los informes son como de la UCO?, llenos de conjeturas fantasmas, medio verdades, falsedades,... 99% de la inmigración entra a nado. Que un gendarme sea corrupto en un país como Marruecos y cobrando mil euros esta mal, pero un guardia cobrando algunos 3.000€ es más incomprensible. Pero bueno, vamos a ver la paja en el ojo ajeno
🤣🤣🤣 tú además de leer todos los días los informes de la UCO , también eres excelente conocedor de la inmigración aparte del estar un poquito resentido con la Guardia Civil, que porqué será🤣🤣🤣. No has acertado ni en el sueldo 🤣🤣🤣
A este no le dejan pasar comida de más por la frontera.....VIVA LA GUARDIA CIVIL.Y LA UCO
Buen trabajo de la guardia civil. Y suben trabajo del equipo de El Faro de Ceuta para poder informar.
No hace falta publicar que han conocido la informacion mediante escuchas. Contra menos pistas mas eficientes serán para detener a los malos