Agentes de la Guardia Civil están desarrollando en Ceuta un operativo enmarcado en la lucha contra la inmigración clandestina. También se ha intervenido en Algeciras y Coín (Málaga).
Se han producido varios registros y al menos hay siete detenidos, de hecho, en una de las viviendas han sido encontrados varios inmigrantes.
Desde primera hora de esta mañana agentes del Instituto Armado se han desplegado en diferentes zonas como Hadu, Poblado Sanidad, Huerta Téllez o Pasaje Recreo.
Los agentes que intervienen son de distintas unidades: guías caninos, Policía Judicial, GRS conformando perímetro de seguridad… Todos actuando a la vez en los puntos que han sido marcados para intervenir.
Los integrantes de la Guardia Civil que están actuando se han repartido en los distintos barrios de la ciudad sobre los que se había establecido esta investigación en la que llevan tiempo trabajando.
Los registros se han iniciado desde la madrugada con un llamativo despliegue.
Varias unidades de los GRS se quedaban fuera de las viviendas objeto de incursión al objeto de garantizar la seguridad.
La investigación, según fuentes consultadas por este medio, está orientada a los pases de inmigrantes realizados entre Ceuta y la Península.
Operativo contra el tráfico de personas
La Guardia Civil está practicando registros en viviendas y habitáculos que se sospecha tienen que ver con la trama de inmigrantes que ejecutaba los pases desde nuestra ciudad a la Península.
Los efectivos participan en la operación con varias unidades entre ellos la importante labor de los guías caninos encargados de apoyar los registros llevados a cabo con orden judicial.
Detrás está el objetivo de asestar un duro golpe a quienes están detrás del movimiento clandestino de personas usando para ellos embarcaciones de todo tipo.
La presencia de agentes en el cordón exterior de las casas registradas ha sorprendido a los vecinos que han despertado con esta operación.
Presión migratoria y consecuencias
El tráfico de inmigrantes que tiene sus enlaces en nuestra ciudad, Península y Marruecos asoma de trasfondo de esta operación en la que lleva tiempo trabajando la Guardia Civil.
Se trata de dar con la red que sostenía la llegada de inmigrantes y los apoyos necesarios para facilitar primero su entrada por la frontera o vía marítima, su ocultación y posterior pase a territorio peninsular.
Todo ello a base de implicación de quienes son facilitadores y financiadores de los pases.
Dificultades para trabajar: veto de la Guardia Civil

En algunos de los puntos ha sido complicado la toma de imágenes, toda vez que los agentes que estaban allí operando -tal ha sido el caso de Hadú- no solo han impedido que se grabara a los detenidos, sino que además han tocado material del propio periódico.
Han quitado teléfonos móviles a periodistas perfectamente identificados que, tras hacer saber los derechos que les amparaban, han podido recuperar sus celulares.
Estas maniobras, que evitaban que la misma prensa a la que luego invitan a actos oficiales para fotografiar las imposiciones de medallas pudiera hacer su trabajo, han terminado siendo favorables a los que incumplen la ley.
En Hadú, los agentes han instado al periodista a borrar lo que había grabado, revisando además sus fotos personales.
En Poblado Sanidad, la situación ha sido aún más degradante ya que han obligado al profesional de este medio a borrar los vídeos que tenía grabados después de apartarlo del lugar donde se hacía el operativo.
Además, le han obligado a quitarse su reloj para dejarlo en el vehículo, quizá en el pensamiento de que podía grabar con él o recoger en audio ese claro atentado contra el periodista.






La línea ideológica de ser el Faro de Castillejos.
Un dia podrían explicar porque este medio decidió introducir noticias tipo NODO sobre Marruecos.
Yo quiero noticias sobre el campo de Gibraltar y la costa del Sol.
Al Faro de Melilla no se les ocurre seguir vuestro camino.
GRANDE LA GC. Ojalá mas de estas operaciones. Mucha mi***a en ceuta.
La forma en que se cuenta esta noticia deja mucho que desear. Se lanza la acusación de que la Guardia Civil “retiró teléfonos y obligó a borrar grabaciones” sin dejar claro si eso se ha contrastado con todas las partes ni en qué contexto ocurrió. Parece más una historia contada a medias para dejar mal a los agentes que una información seria.
Da la sensación de que la editora está buscando polémica a toda costa, exagerando o manipulando el relato para quedar como víctima. Su actitud recuerda más a la de una niña malcriada que monta una pataleta porque no consigue grabar lo que quiere, que a una periodista profesional que contrasta los hechos antes de publicar.
Un poco más de rigor y menos dramatismo no le vendrían mal al medio, sobre todo cuando se trata de poner en entredicho el trabajo de quienes están cumpliendo con su deber.
¿una historia contada a medias?, ¿no es verdad? Vaya al juzgado y denuncie la falsedad, sea valiente. Lo demás es perder el tiempo. Hay que tener poca vergüenza para poner este comentario, muy poca vergüenza, como se nota de quien procede.
Quién dice que Ceuta es segura?? Está todo perdidito en tan solo 17 kilómetros cuadrados
Habrá algún motivo para que en ese preciso lugar se haya impedido tomar imágenes, y me parece mal que antes de haberlo sabido, se haga este juicio a la profesionalidad de los agentes, pero imagino que si no os dejan hacer lo que estimáis oportuno cuando os parece oportuno protestais y condenais la actuación alegando un atentado al libre ejercicio de la prensa...
Pues antes de los derechos, están las obligaciones y una de ellos es seguir los mandatos de la Autoridad y quejarse si corresponde a quien corresponda y no utilizar un médio de comunicación propio para denostar el buen hacer de las FFCC's del Estado.
Es más, incluso hacer un artículo únicamente al hecho de haber prohibido grabar si no era necesario prohibirlo, pero usar el tirón de una noticia para colar una queja y dejar mal a los guardias...
Pataleta de niño chico.
Me parece un poco fuera de lugar atacar a la guardia civil cuando están en plena operación deteniendo a presuntos delincuentes , del que no se haya permitido a la prensa hacer su trabajo cuando el hecho que estemos leyendo y visualizando imágenes dicta lo contrario . Puede que haya sido un mal entendido, que la seguridad del periodista no estuviera garantizada en la zona, que el periodista no estuviese bien identificado o que hubiese algún testigo del cual habría que preservar su identidad. No seamos tan sectarios , la editorial de este periódico se nota que no le gusta mucho el ejército y la guardia civil, si mucho más la policía nacional que tienen también el total apoyo de la sociedad . Claramente este comentario no se publicará aún sin haber ninguna palabra mal sonante y sin haber insultado a nadie .
No ha sido ningún mal entendido, ha sido todo un atropello a personal identificado que no ha sido respetado, el mismo al que citan el día de la Patrona para que les hagamos fotos de todas las maneras. La seguridad estaba garantizada, no existía ningún problema, ni nadie que proteger. El problema y la alteración la han provocado los propios agentes con su comportamiento nefasto, quitando teléfonos a personal identificado, borrándole grabaciones... Yo le respondo con mi nombre a alguien que firma con pseudónimo, eso ya lo dice todo. Esto no es ninguna "editorial" es una noticia firmada con mi nombre que refleja solo un 20% de lo que mis compañeros han pasado por el mal hacer de unos agentes, no todos afortunadamente. Eso de que me guste más o menos la Guardia Civil, el Ejército o la Policía Nacional es un argumento tan pueril que no merece ni respuesta. Usted debe estar poco informado de lo que ha pasado, pero ya le digo, a alguien que se esconde en sus comentarios poco más hay que decir.
Agradezco su respuesta, aunque no la comparta. Si realmente, como usted afirma, se ha producido un atropello al trabajo periodístico, existen cauces legales y profesionales donde dirimirlo, más allá de hacerlo en los comentarios de una noticia.
En cuanto a lo de ser invitados a actos institucionales, eso ocurre desde siempre, y no es precisamente un privilegio, sino parte del trabajo de los medios. También es allí, entre fotos y protocolos, donde se tejen relaciones que a menudo benefician a los periodistas con información o exclusivas. No tiene nada que ver cubrir un acto de la Patrona con una operación policial en marcha. Pero, de nuevo, en su respuesta se intuye cierta falta de simpatía hacia una institución concreta, algo que, como profesional, debería cuidar.
Efectivamente, no dispongo de toda la información —por eso formulé tres suposiciones razonables—, algo que no debería interpretarse como ignorancia, sino como prudencia. Usted, en cambio, parece conocer con detalle lo ocurrido, casi como si hubiera estado al mando del operativo.
Respecto a su comentario sobre el anonimato, yo no “me escondo”, simplemente ejerzo mi derecho como ciudadano a opinar en un espacio público. Usted, en cambio, opina desde una posición profesional, con un altavoz y una responsabilidad que implica informar para todos los ceutíes, no solo para una parte.
Por último, sí sé distinguir entre una noticia y una editorial. Mi alusión era a la línea editorial del medio, que desde hace tiempo muestra una inclinación ideológica bastante evidente. Y créame, eso también se nota.