La Jefatura de la Policía Nacional cuida a sus héroes de cuatro patas: así será el nuevo alojamiento –y los cuidados– de la Unidad de Guías Caninos, es decir, de los perros policía, de acuerdo con el pliego de licitación del servicio en Ceuta.
El Ministerio del Interior que dirige Marlaska ha puesto en marcha la maquinaria administrativa para asegurar que sus agentes más especializados –aquellos que no visten uniforme, pero cuya nariz es capaz de detectar lo invisible– disfruten de unas condiciones de vida óptimas.
El nuevo contrato de alojamiento, guarda y custodia para un máximo de 12 perros policía, con un valor estimado que alcanza los 216.000 euros –108.000 euros de presupuesto base de licitación sin impuestos–, no escatima en detalles para garantizar el bienestar de estos servidores públicos.
Un diseño pensado para el descanso

Lejos de ser simples perreras, los futuros caniles individuales han sido proyectados como espacios de salud. Cada perro dispondrá de un área mínima de 6 metros cuadrados, con suelos lisos de fácil limpieza y paredes diseñadas para evitar el contacto visual entre vecinos, reduciendo así el estrés de los animales.
La arquitectura de estos espacios no es casual: la orientación deberá ser siempre hacia la salida del sol y protegida de los vientos dominantes, contando además con cubiertas opacas para proteger a los perros policía tanto del sol estival como de la lluvia.
La higiene es otro de los pilares del contrato. Los alojamientos se limpiarán dos veces al día con productos desincrustantes e inhibidores de corrosión, utilizando agua a presión para asegurar una salubridad absoluta.
Incluso los bebederos serán automáticos, garantizando agua fresca constante, mientras que los comederos estarán fijados para evitar molestias durante la ingesta del pienso proporcionado por el cuerpo.
Dos horas de recreo y 'estética profesional'

El pliego técnico parece entender que un agente descansado es un agente más eficiente. Por ello, se estipula que los perros policía que no estén de servicio disfrutarán de un mínimo de 2 horas diarias en zonas de esparcimiento valladas de al menos 100 metros cuadrados, preferentemente de césped, donde podrán correr y socializar.
A estos cuidados se suma un servicio de estética que ya querrían para sí otros departamentos. El personal del alojamiento realizará cuatro baños mensuales por perro, incluyendo un proceso de secado por aire para proteger la piel y el pelaje de los animales. En caso de necesidad médica, el personal del centro también se encargará de administrar la medicación prescrita con precisión horaria.
Seguridad y 'mimos' institucionales

Mientras que para el personal humano destinado a la unidad se prevé un habitáculo funcional de 20 metros cuadrados que servirá simultáneamente como oficina, sala de estar y vestuario, el enfoque del contrato brilla por su atención al detalle en el área canina.
Las instalaciones contarán con vigilancia permanente y sistemas de grabación de imágenes para que nada perturbe el sueño de los perros policía.
Este contrato, que entrará en vigor en noviembre de 2026 por un periodo inicial de dos años, asegura que el coste por perro atendido pueda llegar hasta los 375 euros mensuales.
Una inversión que refleja el respeto de la institución por unos animales que, en su día a día en Ceuta, no solo se juegan el físico, sino que ahora también tienen garantizado un entorno de trabajo y descanso donde su salud es la prioridad absoluta.






