Se llaman Grey y Salem. Dos componentes de la Guardia Civil con mucho olfato. Tanto que están adiestrados para apoyar en la detección de personas; en definitiva, para salvar vidas. Este miércoles han jugado un papel fundamental en Ceuta.
Ambos lo están dando todo junto a sus guías, destacados en Ceuta como parte del dispositivo de seguridad que coordina la Agencia Frontex.
Son una parte fundamental en la Operación Feriante, cooperando con sus guías no ya para evitar embarques clandestinos, sino para frenar cualquier tragedia. Porque de ellos, de sus advertencias y gestos depende la rápida intervención de sus compañeros.
Grey y sus ladridos de advertencia
Grey advierte con sus ladridos sobre la posible presencia de personas en una atracción de Feria. Este malinois activa con ese gesto a los componentes del Instituto Armado quienes se encargan de constatar si realmente hay personas, contando con el apoyo del aparato para detectar latidos.
No siempre las advertencias se traducen en hechos constatados, pero sirven de alerta, de guía.
En este caso en concreto no había personas ocultas, pero las hubo poco antes. El feriante responsable se encarga de aclarar que tuvieron que ‘echar’ a menores que buscaban el pasaporte idóneo entre los ‘cacharritos’.
Salem, clave en la DANA
Salem, pastor alemán de color negro, ha venido a Ceuta con su guía como parte del operativo que desarrolla Frontex. Tiene experiencia en operaciones de rescate, de hecho, entre sus anteriores destinos figuran Santander o Valencia.
En el norte estuvo cooperando en los registros de barcos que van a Gran Bretaña. En Valencia, Salem fue clave durante la DANA, cooperando en los rescates de personas vivas que habían quedado atrapadas, pero también localizando a fallecidos.
Esa labor que aportan estos héroes de 4 patas en la Guardia Civil supone la compenetración ideal para que las funciones encomendadas a la Benemérita se cumplan con todo el éxito debido.






