La Autoridad Portuaria de Ceuta ha dado un paso decisivo para reforzar la seguridad en las cubiertas de la futura estación marítima con un proyecto que contempla la instalación de líneas de vida horizontales y equipos retráctiles de última generación.
Esta actuación, de gran relevancia técnica, permitirá que los operarios puedan trabajar en altura con protección permanente, evitando riesgos asociados a labores de mantenimiento o reparación. La incorporación de estos sistemas supone un hito clave para reducir los accidentes laborales y garantizar la integridad del personal en un entorno considerado de alto riesgo.
El proyecto forma parte de una estrategia más amplia para adecuar las instalaciones portuarias a las exigentes normativas de Prevención de Riesgos Laborales.
La instalación de estos mecanismos de anclaje permitirá que cualquier intervención técnica pueda ejecutarse con total garantía, incluso en aquellos puntos donde la altura de los petos no alcanza los niveles mínimos exigidos por la ley. La inversión no solo refuerza la infraestructura, sino que asegura un entorno de trabajo moderno y protegido.
La decisión de incorporar estos sistemas responde también a las recomendaciones emitidas por el servicio de prevención que asesora a la entidad portuaria. Tras evaluar las características específicas de las cubiertas y bajocubiertas, se concluyó que la instalación de líneas de vida tipo FrogLine o similares, así como de equipos retráctiles tipo Sekurblock, era la opción más adecuada para proteger a los trabajadores en los desplazamientos horizontales y en zonas donde no es posible fijar un cable permanente. Con ello, el Puerto establece un nuevo estándar de protección integral en sus operaciones.
Seguridad reforzada en todos los trabajos en altura
La instalación cubrirá todas las áreas críticas de la futura estación marítima, especialmente aquellas en las que se desarrollan tareas de mantenimiento, inspección o limpieza.

Las líneas de vida horizontales permitirán la circulación continua del operario a lo largo de las cubiertas, mientras que los sistemas retráctiles, dotados de carrete autorregulable, garantizarán una detención rápida y efectiva en caso de caída. Cada componente ha sido diseñado para ofrecer un nivel máximo de resistencia, durabilidad y fiabilidad, incluso en condiciones meteorológicas adversas.
El proyecto incluye además la colocación de paneles de señalización específicos en cada zona protegida, donde se detallarán las características técnicas de los equipos instalados, el número de usuarios permitidos, la normativa empleada y las fechas de revisión.
Con ello, se asegura un control riguroso y permanente del estado de los sistemas, esenciales para mantener un nivel óptimo de seguridad operativa durante todo su ciclo de vida.
Los dispositivos seleccionados están fabricados en acero inoxidable 316, un material especialmente resistente a la corrosión en entornos marítimos. Entre los elementos más destacados se encuentran los cables de 8 mm de diámetro, tensores con indicador de tensión, placas de extremo, pasadores intermedios y carros de desplazamiento continuo. Todo ello permitirá un montaje robusto y adaptable a las diferentes geometrías del edificio, garantizando que el operario cuente siempre con un punto de anclaje seguro y certificado.
Un proyecto esencial para la nueva estación marítima
La futura estación marítima de Ceuta contará con cinco líneas de vida y seis retráctiles, distribuidos estratégicamente en cubiertas y bajocubiertas. Cada uno de estos dispositivos será instalado tras un minucioso proceso de replanteo, incluyendo perforaciones, fijaciones homologadas, impermeabilización de anclajes y pruebas de tensión.

La Autoridad Portuaria subraya que esta infraestructura será determinante para facilitar los trabajos cotidianos y garantizar que cualquier intervención técnica pueda realizarse con plena confianza y protección.
El suministro e instalación se llevará a cabo en un plazo máximo de un mes, comenzando al día siguiente de la firma del contrato.
Durante ese periodo, un responsable del contrato supervisará los trabajos, mantendrá reuniones periódicas con la empresa adjudicataria y velará porque cada fase se desarrolle conforme a las exigencias técnicas y a la normativa vigente. Esta supervisión garantiza que el resultado final cumpla todos los estándares de calidad y seguridad marcados por el Puerto.
Una vez concluido el proyecto, el Puerto de Ceuta dispondrá de una infraestructura más preparada y alineada con las exigencias de la actividad portuaria moderna. La implantación de estos sistemas no solo protege la integridad física de los operarios, sino que mejora la eficiencia, reduce tiempos de intervención y consolida el compromiso de la Autoridad Portuaria con la prevención de riesgos y la mejora continua. Con esta actuación, la nueva estación marítima avanza un paso más hacia un modelo de gestión portuaria seguro, sostenible y ejemplar.







Doncel, pues ahora pasa a otra propaganda.Buscale a tu amigo Vivas un proyecto anti-caidas, pero para las losas de la Calle Real.