El titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Ceuta ha condenado al llamado M.A.I. por un delito de amenazas continuadas en el ámbito familiar.
El acusado ha reconocido los hechos y aceptado la pena de 9 meses de prisión que tendrá que cumplir de manera íntegra ya que cuenta con antecedentes penales.
Además, se le impuso una orden de alejamiento y de comunicación contra su expareja por un periodo de 2 años.
¿Qué ha ocurrido?
El acusado mantuvo una relación sentimental con convivencia con la denunciante desde julio hasta octubre de 2025, cuando cesó.
Desde ese momento, el acusado, sin aceptar el fin de la relación, y de forma insistente y reiterada, con la finalidad de establecer contacto con la víctima, la ha perseguido y buscado su cercanía casi a diario, esperándola a la salida del trabajo, así como acudiendo a su domicilio, llamando al fono y a la puerta insistentemente en distintos horarios.
El 8 de octubre, tras haber cesado la relación, el acusado apareció en la vivienda que habían estado compartiendo en la calle González Besada, trató de acceder gritando y golpeando de forma violenta la puerta de acceso, pero sin conseguir su cometido tras ser recriminado por varios vecinos.
Tal hecho, se repitió, entre otros días, el 18 de septiembre, sin poder conseguir el objetivo de entrar en la vivienda.
Amenazas continuadas
Asimismo, y desde la ruptura, el acusado con evidente ánimo de menospreciar su expareja, le ha manifestado a través de la aplicación Facebook, expresiones como “De mí no se ríe nadie, fulana, que es lo que eres”, “puta”, “eres una enferma pestosa. Date una ducha con lejía. Hay que ser no puta, reputa”, menospreciándola y atentando contra su integridad moral.
Igualmente, el día 21 de octubre con el ánimo de causarle temor le escribió a través de la aplicación Facebook y le manifestó: “Les pido perdón a tus hijas a lo que voy a hacer. Nunca lo había hecho. Que Dios me perdone. A las cuatro te lo digo. Ahora sí que me voy a buscar la ruina, y me llevo una de mis navajitas especiales”, generándole desasosiego, miedo e intranquilidad.
El acusado, además, el 23 de octubre, sobre las 16:05 horas acudió al lugar de trabajo de la denunciante, pidiéndole que le devolviera una cantidad que le debía y ante la negativa le cogió el teléfono móvil e impidió que se fuera, conminándola y hostigándola a que le pagara, pese a lo cual no pudo conseguir su objetivo. El teléfono móvil fue posteriormente recuperado por la víctima sin daños.






