La magistrada titular de la plaza número 1 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Ceuta ha dictado sentencia condenatoria contra un joven por un delito de coacciones tras los hechos ocurridos el pasado año en la ciudad autónoma.
El acusado reconoció los hechos durante el procedimiento y aceptó una pena de multa de 12 meses, con una cuota diaria de 3 euros con responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago.
La sentencia recoge que la multa deberá abonarse en su totalidad, advirtiéndose de que, en caso de impago, la pena podría transformarse en pena privativa de libertad, con el correspondiente ingreso en prisión.
Los hechos
Según se recoge en el relato de hechos probados, el 3 de marzo del pasado año, sobre las 16.15 horas, el acusado circulaba conduciendo un Volkswagen Golf por la avenida Juan Pablo II.
En ese momento se produjo un incidente de tráfico en la rotonda de Enrique el Navegante con la denunciante, quien conducía un vehículo Peugeot, iniciándose a partir de ahí una situación de persecución.
Tras ese primer encontronazo, el acusado persiguió a la conductora durante varios minutos por distintos puntos de la ciudad, entre ellos la avenida Juan Pablo II, la rotonda del McDonald’s y diversas calles de nuestra ciudad, con la finalidad de amedrentar a la denunciante.
Crisis de ansiedad
La persecución provocó que la mujer sufriera una crisis de ansiedad y pánico, lo que finalmente la llevó a detener su vehículo en la calle Duarte para poner fin a la situación que estaba viviendo.
El comportamiento del acusado generó en la conductora un fuerte estado de nerviosismo y temor, derivado de la presión y el hostigamiento sufridos durante el recorrido por varias vías de la ciudad.
Finalmente, el procedimiento judicial se resolvió mediante un acuerdo previo entre las partes, lo que permitió evitar la celebración de la vista oral que estaba prevista para este miércoles en la plaza número 1 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Ceuta.






