Miguel Poveda ha puesto el broche de oro al 55 Festival de Flamenco de Ceuta en las Murallas Reales este viernes ante un público agradecido que venía motivado tras una victoria de España ante Bélgica en el Mundial 2026 que los lleva directos a las semifinales.
La actuación del reconocido cantaor era una de las más esperadas de toda la programación y la respuesta del público no ha dejado lugar a dudas.
Las Murallas Reales, llenas
Las Murallas Reales se han llenado por completo y no ha quedado una sola silla vacía en una noche marcada por el arte, el ambiente festivo y también por escenas de lo más divertidas entre los asistentes.
Desde primera hora de la tarde, el partido de España ya ambientaba el lugar, aunque a la zona del concierto han apurado para llegar hasta una vez pitado el final del partido de la Selección Española.
Aunque algunos aficionados habían acudido con tiempo para asegurarse un buen sitio y disfrutar de un concierto que llevaban meses esperando.
Algunos espectadores confesaban tener sus entradas desde el mismo día en que se anunció la presencia del artista en Ceuta, mientras que otros habían viajado desde la península para estar presentes en su concierto, aprovechando sus vacaciones en nuestra ciudad, para que mentir.
El fútbol y el flamenco, de la mano
El inicio del concierto se retrasó debido al partido de España en el Mundial, que finalmente logró una victoria que permitió al equipo clasificarse para las semifinales.
Lejos de restar ambiente, el triunfo de España ha servido para aumentar todavía más la euforia de los asistentes, justo así los describían ellos mismos. “Estamos eufóricos”, decían.
Entre el público podían verse numerosas banderas de España y rostros llenos de alegría tras la celebración.
Fans llegados de la península
Entre los asistentes había seguidores llegados incluso desde Valencia. Por otro lado, la espera de la salida de Poveda dejó momentos muy graciosos entre el público.
Más de uno aseguraba ser un auténtico fan del artista, pero al ser preguntado por títulos concretos de sus canciones se quedaba completamente en blanco.
Las situaciones provocaron risas entre quienes se encontraban cerca y añadieron una nota de humor a una noche cargada de emoción.
Una ovación para la entrada del cantaor
La salida de Miguel Poveda al escenario fue recibida con una gran ovación. Bastaron unos segundos para comprobar que había muchas ganas de flamenco en Ceuta. El artista apareció entre aplausos, en unas Murallas Reales completamente entregadas desde el primer momento.
Tras interpretar la primera copla, el cantaor volvió a recibir un caluroso reconocimiento del público, que respondió con entusiasmo a cada uno de sus cantes.
La conexión entre Poveda y los asistentes fue inmediata.
El arte también estuvo entre el público
Uno de los momentos más entrañables de la noche lo protagonizó un niño que demostró su pasión por el flamenco antes del concierto. El pequeño se atrevió a cantar para FAROTV un fragmento de la conocida canción “Triana”, despertando la simpatía de quienes presenciaron el momento.
Mucho más que una gran voz
Entre los seguidores de Miguel Poveda no solo destacaban los elogios a su voz y a su arte como cantaor.
Muchos comentaban también su expresividad en el baile y su manera de acompañar cada interpretación con movimientos y gestos que aportan aún más intensidad a sus actuaciones.
Con esta actuación, Miguel Poveda pone el punto final a una edición muy especial del Festival de Flamenco de Ceuta, su 55 edición, dejando una imagen imborrable: las Murallas Reales llenas, un público entregado y una ciudad que demuestra una vez más su pasión por el flamenco.





