Las Murallas Reales serán testigo en la tarde noche de este domingo en Ceuta de un viaje al pasado con la celebración del Festival Ochentero a partir de las 20.30 horas.
Nacha Pop, La Guardia, Rafa de la Unión, Javier Ojeda y un tributo a El último de la fila pasarán por el escenario para cantar junto al público esas canciones que han acompañado a varias generaciones durante toda su vida.
Nacho García Vega, fundador del grupo musical Nacha Pop junto a su primo Antonio Vega, ha hablado con El Faro sobre esta cita, a la vez que hace un repaso por su larga trayectoria, las canciones que no pueden faltar en su concierto “si quieres salir vivo de la ciudad” y el panorama musical actual.
- Este domingo llega a Ceuta para actuar en el marco de un festival dedicado a la música de los años 80. ¿Qué se va a encontrar el público cuando Nacha Pop aparezca sobre el escenario?
- Toda la artillería del grupo, vamos con toda la ilusión del mundo. Se va a encontrar con una banda que yo considero que es muy potente, muy bien conjuntada, muy bien sincronizada, muy bien lubricada y con muchas ganas de tocar en Ceuta, en lo que yo creo que es mi cuarta o quinta actuación en la ciudad, y me apetece muchísimo.
Se van a encontrar mucha energía y con un grupo con muchas ganas.
- En esta ocasión comparte cartel con otros grupos como La Guardia y artistas como Javier Ojeda o Rafa de La Unión. ¿Cómo se viven estos festivales?
- Encantado de reencontrarme con mis amigos de mi generación, con la gente de mi quinta, lo que yo llamo los sospechosos habituales de los ochenta, que son buenos amigos.
Me encanta reencontrarme con ellos, hay muy buen ambiente detrás del escenario y creo que lo que nos encontramos es un público que es muy agradecido y también muy exigente.
Yo creo que el público de Nacha Pop, pero en general yo creo que el público de los ochenta, es un público muy agradecido, que disfruta muchísimo y que viaja por sus recuerdos, por el tiempo.
Encontramos una mezcla de gente de nuestra quinta con gente mucho más joven. La gente de nuestra generación un poquito más con los ojos cerrados, como viajando por recuerdos de los ochenta y de los noventa con canciones que les transportan; y luego gente mucho más joven, con los ojos muy abiertos, con mucha curiosidad, con ganas de vivir en primera persona algo que han oído, pero que a lo mejor no han vivido en primera persona.
- ¿Por qué cree que las canciones de Nacha Pop siguen conquistando tanto al público que ha crecido con ellas como a los jóvenes que van a sus conciertos?
- Creo que la música de los ochenta en general, y la música de Nacha Pop, es una música muy directa. Creo que ese es el principal motivo de ese magnetismo después de décadas, de que siga la gente persiguiendo esas canciones. Son canciones, como te digo, muy directas, casi vomitadas, más que interpretadas en realidad, y eso nos acerca mucho al público.
Somos gente que empezamos a finales de los setenta y principios de los ochenta y nos subimos al escenario con unas ganas imparables de comunicarnos, de expresar lo que llevábamos dentro.
Muchas veces por encima de nuestra técnica, por encima del talento, había artistas en los ochenta que se subían al escenario y que conquistaban al público solo por las ganas de transmitir.
Así que, yo creo que esa música tan directa es lo que hace que nuestras canciones y canciones de otra gente de los ochenta sean tan apetecibles y tan queridas décadas después.
- ¿Cómo ve el panorama musical actual? ¿Nota muchas diferencias con respecto a la música que hacían en aquella época?
- En algunos aspectos lo veo muy distinto y en otros muy parecido. Creo que la gente sigue disfrutando con la música y eso es lo importante.
A mí me preguntan muchas veces por el reggaetón, esperando que lo critiquen, que lo pongan a parir. Yo creo que no puedes poner a parir ni criticar una música que hace disfrutar a la gente.
Yo no escucho reggaetón en mi casa, no se me ocurre poner reggaetón, pero no puedo dejar de valorar eso que haga disfrutar a la gente, que haga bailar a la gente, que haga sudar la camiseta a la gente. Yo creo que eso tiene su mérito, su valor.
Así que, en ese sentido, creo que la música siempre se parecerá, que es gente intentando divertir, intentando entretener, intentando emocionar al público y eso no ha cambiado.
Luego, sí hay algunos parámetros que han cambiado porque cambian los hábitos de consumo también. Entonces la gente se expresa de otra forma, la gente le llega al público de otra forma.
Pero bueno, vemos muchos artistas y muchos grupos muy preparados. A veces más que incluso en los 80 cuando empezábamos. Así que veo parecidos y veo cosas que han cambiado porque los tiempos cambian y así debe ser.
- Cuando se habla de Nacha Pop también se recuerda mucho la figura de Antonio Vega. ¿Cómo lo recuerda y cómo logra mantener vivo su legado en cada actuación?
- Antonio Vega, para empezar, es uno de los artistas más queridos de este país. Sus canciones, su estilo inconfundible, sus letras… Todos los conciertos de Nacha Pop, son, entre otras cosas, un homenaje a Antonio Vega. Así se lo hago llegar al público y siempre pido un aplauso especial para él en momentos claves del concierto.
Pero no solo eso, Antonio Vega ya era mi íntimo amigo antes de que nos dedicáramos a la música. Era mi primo, cuando éramos niños pequeños ya tenía una relación con él maravillosa, así que para mí es algo más que un recuerdo musical, es algo más que un compañero de trabajo. Es alguien muy cercano, como un hermano para mí. Como alguien que te acompañó desde que tuviste uso de razón y que no te abandonará jamás.
Así que sí, Antonio Vega está muy presente en los conciertos de Nacha Pop. Pero no solo en los conciertos. También en los viajes, en los hoteles… Está presente en cada paso que damos y en cada momento.
Y, por supuesto, su repertorio está ahí muy bien representado.
- Después de tantos años de gira, de tantos conciertos y tantos escenarios, ¿qué es lo que hace mantener viva esa ilusión y esas ganas de seguir girando por toda España?
- Me siento bien, me sigo divirtiendo muchísimo encima de un escenario, me lo paso muy bien con mis compañeros y nos apasiona la música.
Yo creo que eso es una droga muy adictiva, la música y sentir que le transmites esas canciones al público, que la gente lo aprecia, que te devuelve esos aplausos…Esa comunicación, esa interacción entre las canciones, la banda, el público, esa simbiosis que se produce ahí, esa magia, esa química, hace que te sigas ilusionando.
A mí me encanta subirme a un escenario, me encanta compartir esos movimientos con el grupo, esos arreglos, esas guitarras, todo eso me encanta. Y ver la sonrisa del público, la gente bailando, me engancha muchísimo. Yo creo que eso te da la energía para seguir. Si no nos divirtiéramos tanto, no seguiríamos.
Si empezáramos a considerarlo solamente un trabajo, algo que hay que hacer para seguir adelante, creo que ya me habría bajado del autobús, por decirlo de alguna forma.
- Entonces, ¿podemos decir que todavía queda Nacha Pop para rato?
- Nunca puedes decir esas cosas porque soy una persona, en ese sentido, bastante sensata.
Atravesé hace dos años una enfermedad bastante grave y ahí abres los ojos y te hace replantearte la vida de otra forma. Así que, prefiero disfrutar el día a día, disfrutar cada momento, disfrutar cada canción y cada ciudad que visitamos. Pero si las cosas siguen así, sí.
Yo me veo disfrutando de la música y del público no sé cuánto tiempo, pero es bonito ver el horizonte lejos siempre.
- ¿Y qué canción de Nacha Pop no puede faltar en un concierto?
- Si no te importa que cambie la pregunta, te diría, ¿qué canción no puede faltar si quieres salir vivo de la ciudad?
‘La chica de ayer’ yo creo que es la canción más mítica, más legendaria del grupo. Muchas veces me preguntan “¿vais a tocar ‘La chica de ayer’?” Hombre, si queremos salir de una pieza, pues sí, por supuesto que sí.
Nos encanta tocar las canciones más conocidas del grupo, como ‘Grité una noche’, ‘Lucha de Gigantes’, ‘Vístete’, ‘Nadie puede parar’, ‘Una décima de segundo’... Y luego las otras canciones del repertorio nos encanta cambiarlas de un concierto a otro para sentirnos diferentes, para que no sea cada noche igual que la anterior.
Nos gusta sentir que cada concierto es distinto y la lista del repertorio no nos la sabemos de memoria porque en una ciudad tocamos algunas canciones y en otra ciudad tocamos otras. Pero bueno, hay ocho o diez que son intocables, porque sabemos que el público las está esperando.
- Para finalizar, si le quiere mandar algún mensaje a su público de Ceuta.
- Les esperamos con muchísimas ganas. Estamos deseando vernos cara a cara, cruzarnos las miradas y llamarnos por nuestro nombre.
Nos apetece mucho ir a Ceuta. Siempre es una experiencia muy especial cruzar el Estrecho.
Yo tengo muy buenos recuerdos en Ceuta de hace unos pocos años que estuvimos, no muchos, y de conciertos en los 80 y en los 90.
Así que, muchas ganas de estar con el público ceutí, disfrutar con ellos de una noche bonita y con nuestros compañeros de generación también compartir una noche inolvidable.
Mando un saludo muy grande a todos vuestros lectores y nos vemos el domingo.






