Un grupo de inmigrantes alojados en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) emprendió este jueves su viaje desde Ceuta hacia la Península, dentro de las salidas semanales organizadas con el objetivo de aliviar la saturación de las instalaciones.
A primera hora de la mañana, tras despedirse en las inmediaciones del centro del Jaral, los participantes fueron trasladados en vehículos de la Cruz Roja hasta el puerto ceutí, donde embarcaron con destino a la otra orilla del Estrecho.
Una vez lleguen a la Península, recibirán la asistencia de las ONG que forman parte de la red de apoyo a estas personas, todas ellas seleccionadas por el Ministerio como beneficiarias del programa de traslado.
Procedencia y situación de los trasladados
El grupo, compuesto por más de cuarenta residentes del CETI, abandona Ceuta tras varios meses de estancia en la ciudad, a la que accedieron en su mayoría a través del vallado fronterizo.
Estos inmigrantes forman parte del programa de atención humanitaria y proceden principalmente de Sudán y Argelia, países desde los cuales emprendieron su viaje buscando una oportunidad de futuro en Europa. Hasta el momento, habían recibido las prestaciones básicas dentro del propio centro.
Esta modalidad de traslados programados constituye la única medida eficaz para descongestionar un CETI que se encuentra por encima de su capacidad, con un número de residentes que duplica las 512 plazas oficiales disponibles.
Cambios en el protocolo y solicitudes de asilo
Las despedidas de quienes parten se realizan ahora en el entorno del propio centro, evitando las imágenes que antes se concentraban en el puerto. Los incluidos en la denominada lista de las maletas o del Baleària son conducidos directamente por la Cruz Roja, evitando desplazamientos a pie como ocurría en el pasado.
A estas salidas regulares de los jueves se suman también los traslados de solicitantes de asilo, que se producen casi a diario una vez cumplido el tiempo máximo de estancia en Ceuta, sin que se haya resuelto su petición de protección internacional.
Según la legislación vigente, estas personas pueden circular libremente por todo el territorio nacional, lo que les permite viajar a la Península y continuar su proceso de regularización o búsqueda de acogida.





Pero sin papeles no pueden trabajar,esto de los traslados es del género bobo,se van 40 y al otro día hay 100 en la puerta,los premian por violentar nuestras fronteras,la invasión continua,algún día saldrá caro esto y nos echarán de nuestros propios país; al tiempo
No serán muchos se han pasado
Hoy, 13 de noviembre, se cumplen 10 años del ataque terrorista a distintos lugares de París, entre ellos el teatro Bataclán, en total murieron 130 personas y unas 400 heridas o malheridas. Los atacantes fueron musulmanes a las órdenes del Estado Islámico, el cabecilla, NACIDO en BÉLGICA, cumple cadena perpetua en una cárcel de París. Obsérvese que nacer en un país europeo no significa nada para estos islámicos en cuanto a asesinar a compatriotas suyos, pero no musulmanes. Les llenan el cerebro de basuras religiosas, culturales y sociales que prácticamente los enloquecen y los hacen irrecuperables para vivir en una sociedad democrática liberal, aunque hayan nacido en ella. Estas inmigraciones masivas de africanos de la negritud y de arabo-islámicos no son meras inmigraciones de personas, son inmigraciones ideológicas religioso-culturales. Se trata de conquistar territorios para instalar en ellos su ideología religioso-cultural. La islamización no se cuela solo por las fronteras, que también, se instala desde dentro, con complicidad de quienes miran hacia otro lado, o se esconden tras discursos vacíos sobre la diversidad. Si cambias la población, cambias el país. Europa ha decidido la rendición sin lucha. La pasividad de la ciudadanía, no ya de la clase política y sus secuaces y lacayos, implica complicidad en la banalización del mal, porque estas inmigraciones masivas de miles, decenas de miles, centenares de miles de inmigrantes de toda cultura, países, religiones y étnias sobre Europa es un mal sin paliativos. Es de ballacos, traidores y colaboracionistas querer hacer normal lo que no lo es. España es un país anestesiado por la clase política, religiosa, élites de todo tipo, medios de comunicación lacayos con el poder, tontos útiles que pasaban por allí y demás morralla que han hecho posible que "el ciudadano confunda el concepto de tolerancia con lo que no es sino una rendición cobarde ante el oscurantismo y la susperstición. Tan solo para no ser motejados de un racismo que está mucho más en la otra parte", como escribe Manuel Ruiz Zamora. Y estos que se van se unirán a otros miles que ya se han ido y en modo alguno se sentirán agradecidos al país que los ha acogido y difícilmente se sentirán parte de él. El problema de estas inmigraciones de la negritud y de arabo-islámicos es que físicamente están en España, pero su alma, sentimientos, espíritu, emociones, recuerdos, están en y con el país en donde nacieron y abandonaron para venir acá. Si han de elegir, por supuesto que Argelia, Sudán, Marruecos, Guinea y demás países de procedencia están, lógicamente, en su ADN. No vienen a embellecer y/o engrandecer España, sino porque en sus países lo pasaban muy mal y carecían de libertades y de oportunidades. Piense en ello quien me lea, si lo publican.
Este país es un circo, y los que van a sufrir a estos inmigrantes son las mujeres, a las que tanto utiliza el PSOE y la izquierda. Cuando las mujeres se den cuenta de cómo las han utilizado, ya será tarde, de hecho, ya lo es. Las jóvenes sufrirán a estos energúmenos por todas partes de España, estamos dejando entran a gente sin principios, abusadores en toda regla. Tengan cuidado ahí afuera.
Hace días ya había cras nuevas deambulando por la ciudad. Las camas no se quedan vacías .. menudo negocio a costa de la invasión y ahora que? A la península a seguir viviendo a costa de los que trabajan, y ellos al top manta
Salen 40 y llegan 62. Y seguimos convirtiendo a Ceuta, España y Europa en un coladero inmenso. Gracias PSOE.
y las mujeres y los niños ?