La investigación del caso Koldo sigue arrojando nuevas revelaciones. Según el último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, los dirigentes socialistas José Luis Ábalos y Santos Cerdán intervinieron en 2019 para facilitar la adjudicación a Acciona de un proyecto de construcción en el puerto marroquí de Kenitra, valorado en unos 60 millones de euros.
El documento, remitido al juez que instruye la causa, describe una serie de viajes, mensajes y acuerdos empresariales que apuntan a una mediación política para favorecer la operación, en la que también habría participado la empresa Servinabar, vinculada a Cerdán.
Un viaje a Marruecos bajo sospecha
El informe detalla que, a finales de diciembre de 2018, Santos Cerdán —entonces secretario de Organización Territorial del PSOE— envió al asesor de Ábalos, Koldo García, los números de contacto de dos ministros marroquíes: Abdelkader Amara (Transporte) y Aziz Rebbah (Energía, Minas y Medioambiente). En sus mensajes, Cerdán calificaba a Rebbah como una persona “de plena confianza”.
Un día después, Ábalos, por entonces ministro de Fomento, escribió a su asesor para confirmarle que viajaría a Marruecos el 2 de enero “a requerimiento de la Embajada” por un proyecto vinculado al puerto de Kenitra, preguntándole si se trataba del plan de Acciona. “Sí, es ese proyecto”, respondió Koldo, según consta en la investigación.
El informe señala que, tras ese primer desplazamiento, se organizó un segundo viaje a finales de enero de 2019, al que también se sumó Cerdán, pese a no formar parte del Gobierno. La Guardia Civil ha verificado su presencia a través de mensajes y una fotografía obtenida durante el análisis de los dispositivos intervenidos.

Reuniones al más alto nivel en Rabat
Durante esa segunda visita, la delegación española habría mantenido encuentros con el jefe del Gobierno de Marruecos, Saad-Eddine El Othmani, y con los ministros citados. Paralelamente, Antxon Alonso, administrador de Servinabar, enviaba mensajes en los que hacía referencia al “protocolo para regular la negociación directa del Proyecto del Puerto”, un documento que, según la UCO, regulaba la relación entre Acciona y las autoridades marroquíes.
Ese memorándum recogía que, desde abril de 2018, el consorcio empresarial había presentado al Ministerio de Transportes marroquí una oferta pública para el diseño, financiación, construcción y operación del puerto, con una inversión total de cinco mil millones de dírhams, equivalentes a unos 60 millones de euros.
Dos días antes de la visita oficial, Acciona y Servinabar firmaron un acuerdo de entendimiento, similar a otros detectados por los investigadores en operaciones previas, en los que la empresa de Cerdán habría cobrado comisiones del 2 % sobre los proyectos gestionados.
Una gestión que despierta dudas
El 24 de enero de 2019, el Ministerio de Fomento anunció oficialmente el viaje de Ábalos a Marruecos para “favorecer la participación de empresas españolas en los proyectos del país vecino”. Entre las reuniones programadas figuraba un encuentro con el ministro de Energía y alcalde de Kenitra, Aziz Rebbah, precisamente para tratar “el proyecto del nuevo puerto y la participación de empresas españolas”.
Para la UCO, resulta “destacable” que Cerdán, “sin formar parte del Gobierno español y ostentando únicamente un cargo orgánico en el PSOE”, mostrara tanto interés en el contrato, llegando incluso a ordenar a Koldo ser incluido en la delegación oficial del Ministerio.

Presiones y seguimientos posteriores
La investigación también recoge mensajes posteriores, fechados en diciembre de 2019, en los que Antxon Alonso informaba al directivo de Acciona Manuel José García Alconchel —actualmente investigado— de que se estaban ejerciendo “presiones a Marruecos” para avanzar en la adjudicación.
La Guardia Civil interpreta este intercambio como una muestra de que la mediación política continuó meses después del viaje, pese a que el proyecto aún no había sido formalizado.
Vínculos previos y la sombra de Servinabar
El informe de la UCO contextualiza este episodio dentro de una relación prolongada entre Acciona y Servinabar, que ya habían coincidido en el proyecto minero de Mina Muga, en Navarra. En aquel caso, los investigadores también detectaron contactos de la trama con responsables autonómicos, como la expresidenta navarra Uxue Barcos y el entonces presidente aragonés Javier Lambán, en 2016 y 2018.
Según la Guardia Civil, el patrón de actuación se repite: mediación política, acuerdos con empresas y supuestos beneficios económicos indirectos para Servinabar, sociedad de la que Cerdán poseería un 45 % de participación.
Una pieza clave en el caso Koldo
El informe de la UCO, al que ha tenido acceso EFE, amplía el foco de la investigación del caso Koldo, inicialmente centrado en la contratación de mascarillas durante la pandemia, pero que ahora abarca también negocios internacionales y presunta corrupción política.
Las conclusiones preliminares apuntan a que tanto Ábalos como Cerdán habrían intervenido activamente en gestiones para favorecer a empresas españolas en Marruecos, un comportamiento que los investigadores califican de “mediación irregular” al no existir un marco oficial que justificara su actuación.
Mientras tanto, Cerdán permanece en prisión provisional por orden del Tribunal Supremo, acusado de tráfico de influencias y corrupción, y la Audiencia Nacional continúa analizando la documentación incautada en busca de más indicios sobre el papel de los dirigentes socialistas en la adjudicación del proyecto de Kenitra.






