Manuel Matoso Escalante, jugador del Club Natación Caballa de Ceuta, logró un hito al alcance de muy pocos: representar a la selección española. Son miles de soñadores los que intentan vestir en alguna ocasión los colores nacionales y Matoso es uno de esos deportistas especiales.
El ceutí disputó el campeonato de Europa de waterpolo sub-16 en Turquía, concretamente en el Beylikdüzü Swimming Pool.
Los jugadores dirigidos por Alejandro Oses consiguieron un sexto puesto ante selecciones siempre temidas como Montenegro, Hungría o Serbia.
Matoso fue una pieza fundamental en los esquemas del técnico catalán, siendo primordial en defensa y ofreciendo destellos de calidad en ataque.
Para brillar en este tipo de escenarios, primero hay que trabajar en la sombra, sin descanso y sin la garantía de triunfar.
FAROTV ha mantenido una entrevista con el waterpolista para dar a conocer su experiencia durante el europeo sub-16, su trayectoria y sus planes futuros.

El ascenso hasta conseguir el sueño
Tras años de entrega y buscando ese sueño, llegó la llamada: estás en la preselección. Lo que para muchos ya es alegría, para deportistas como Manuel supone ese último paso decisivo antes de llegar al objetivo.
18 waterpolistas estuvieron convocados en el CAR (Centro de Alto Rendimiento) de San Cugat y, posteriormente, se hizo un ‘stage’ en Montenegro.
Tras un mes de reiteradas pruebas de fuego, el ceutí cumplió con su sueño, estaba entre los 14 seleccionados.

El campeonato de Europa en Turquía, el deseo cumplido
En el Beylikdüzü Swimming Pool turco, Matoso entró en acción y esas imágenes que se les pasa a uno por la cabeza antes de dormirse, se hicieron realidad: goles, acciones defensivas clave y un papel protagonista.
“Es una experiencia que siempre había soñado y que fue bastante bonita. Pude aprovechar al máximo y pude demostrar todo lo que yo quería”, expresó.
El partido contra Hungría y el misil contra Montenegro
En el partido inaugural para España en el torneo, la primera toma de contacto en la que al comienzo los nervios están a flor de piel, apareció el astro Matoso. Fueron tres goles diferenciales y acciones defensivas determinantes para que los de Oses se llevasen la victoria por 10-16.
Después, en los cuartos de final ante Montenegro, en la última posesión antes del descanso, los montenegrinos no dejaban avanzar a los hispanos.
Ante tal problema, el jugador del CN Caballa se inventó un zurriagazo desde su casa, que fue imposible para el guardameta contrario.
El CN Caballa, la cuna de Matoso
El Club Natación Caballa ha sido el hogar en el que el pequeño Manuel fue dando sus primeros pasos en el waterpolo.
“Todo empezó aquí en el club. Con siete años empiezas a tirarte al agua, coges el balón y vas siguiendo los pasos de tus ídolos de aquí del club”, manifestó.
Ese niño que admiraba a los jugadores del primer equipo, hoy forma parte de ellos. La División de Honor, la máxima categoría de waterpolo en España, requiere mucho sacrificio.
“Es complicado salir del instituto, comer, hacer los deberes aprovechando el tiempo al máximo sabiendo que a las seis te tienes que ir a entrenar y hasta las 10 no vas a llegar a casa”, explica.

Su familia, el motor invisible del caballa
Todo deportista tiene un motor invisible, ese que los impulsa en los momentos más críticos, en los entrenamientos y en esas situaciones en las que la idea de tirar la toalla retumba en el cerebro.
Matoso lo tiene claro. “Las personas del club, todos los entrenadores que he tenido desde la base, mis amigos y sobre todo la familia. La familia siempre está en los momentos más complicados y son los que te llevan a la piscina desde chico”, opinó.
El futuro de Matoso
El futuro es incierto, pero siempre se pueden establecer una serie de objetivos y el ceutí, fiel a su filosofía deportiva, quiere seguir cosechando éxitos con su equipo. “Seguir con el club y manteniéndonos en División de Honor”, aseveró.
El Campeonato de España, su próxima gran cita
Tras destacar en el europeo sub-16, Matoso no puede relajarse ni un segundo, ya que una fecha señalada se aproxima en el calendario: el Campeonato de España de Clubes.
Además, este año contará con la particularidad de que se disputa en Ceuta, el próximo 24 de julio.
El CN Caballa se enfrentará ante equipos de gran calibre, lo que proporcionará duelos a vida o muerte. “Va a ser un campeonato muy complicado, ya que hay equipos catalanes que son muy buenos y el Real Canoe se ha reforzado”, explicó.
Orgullo caballa
En el pasado europeo de Turquía, Matoso colocó a Ceuta en lo más alto, con sus goles y grandes actuaciones.
“Es un orgullo representar a Ceuta, el llevar a la ciudad a un campeonato europeo es lo que siempre he soñado”, sinceró.

Un europeo dedicado a sus pilares
Su excelente participación en el europeo es el premio a toda una vida trabajando duro. Es un éxito que, tras conseguirlo, merece la pena mirar hacia atrás y apreciar a esas personas que siempre le han apoyado.
Las personas ven goles, buenas acciones y logros, pero Manuel ve dedicatorias como recompensa por todo lo que han apoyado.
“A mis padres y a toda mi familia, a mi abuela y a mi abuelo, que los quiero mucho”, expresó.
Con un torneo de Europa a sus espaldas, Manuel Matoso afronta, en breve, un Campeonato de España en el que seguirá brillando y siendo el faro del CN Caballa para guiarles hacia la victoria.
Nada ha cambiado, todo sigue igual. El Club Natación Caballa, su casa, está orgulloso de los logros de su jugador.
Manuel sigue paseándose por las instalaciones del club, como si no hubiese ganado nada, como si todavía fuese ese pequeño soñador con todo por conseguir.






Gran campeonato de Manuel y gran reportaje de José L: Echarry. Muy emotivo el momento cuando señala a su abuelo en las fotos y luego dedicando sus triunfos a sus padres y sus abuelos. Felicidades.