Las XV Jornadas Jurídicas de Ceuta arrancaron este jueves con una firme reivindicación de la Justicia como pilar del Estado de derecho frente a la presión mediática, la polarización y el impacto de las nuevas tecnologías.
La cita, ya consolidada como uno de los grandes encuentros jurídicos del país, reunió en la ciudad autónoma a magistrados, fiscales, abogados, letrados, estudiantes y representantes institucionales bajo un mensaje común: la necesidad de preservar la independencia judicial en tiempos de sobreexposición pública.
El encargado de inaugurar la primera ponencia fue el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla (TSJA), Lorenzo del Río, quien centró su intervención en la relación entre Justicia, medios de comunicación y opinión pública bajo el título ‘La Justicia en el foco mediático: verdad, opinión y espectáculo’.
Ceuta, “enclave estratégico” del pensamiento jurídico
Se destacó durante la apertura la consolidación de un proyecto, de estas jornadas jurídicas, que nació en 2010 “como una iniciativa ambiciosa” y que quince años después sitúa a Ceuta “como un enclave estratégico del pensamiento jurídico en el mapa nacional”.
La inauguración estuvo marcada también por el reconocimiento a quienes han impulsado el crecimiento del foro, especialmente Fernando Tesón, definido por el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, como “el alma mater” de las jornadas desde su primera edición.
Vivas defendió el valor de este encuentro para proyectar la imagen de Ceuta más allá de sus fronteras y agradeció la implicación de instituciones como el Consejo General del Poder Judicial, la UNED y el Colegio de Abogados.
Vivas reivindica el papel de Ceuta
Durante su intervención, el presidente de la Ciudad subrayó que Ceuta representa “un ejemplo cotidiano de convivencia” en un contexto internacional marcado por la polarización y el enfrentamiento identitario.
“Ceuta puede presumir de pertenencia a España, recen como recen y se llamen como se llamen”, afirmó Vivas, quien destacó la capacidad de la ciudad para convertir “retos en oportunidades y debilidades en fortalezas” pese a su condición de frontera terrestre de Europa en África.
El jefe del Ejecutivo local elogió además la vinculación de Lorenzo del Río con la ciudad y recordó que las jornadas han permitido que numerosas figuras del ámbito jurídico conozcan de primera mano la realidad ceutí.
Una Justicia “muy tensionada”
En su intervención inaugural, Lorenzo del Río dibujó un diagnóstico complejo del actual sistema judicial. El magistrado aseguró que la Justicia atraviesa un momento de “gran tensión” debido a la sobrecarga de trabajo, la creciente litigiosidad y la politización del debate público.
“Hacen falta más jueces, pero también menos pleitos”, resumió.
El presidente del TSJA se refirió igualmente a la implantación de los tribunales de instancia, una de las principales reformas organizativas del sistema judicial, que supondrá pasar de un modelo basado en juzgados individuales a estructuras colegiadas.
Según explicó, la transformación puede resultar positiva “si se abandona el personalismo” y se convierte en una herramienta para mejorar la función jurisdiccional.
La Inteligencia Artificial “no puede sustituir al juez”
Otro de los grandes ejes de las jornadas fue el impacto de la Inteligencia Artificial en el ámbito judicial. Del Río advirtió de que la IA “va a romper las costuras de muchas instituciones” y tendrá una influencia creciente tanto en la gestión procesal como en el trabajo jurisdiccional.
No obstante, insistió en que debe entenderse como “un instrumento de ayuda y no de sustitución”.
La reflexión coincidió con la preocupación expresada durante la apertura sobre el avance tecnológico y la necesidad de garantizar que las reformas judiciales se orienten “al servicio de todos los ciudadanos”.
“A veces hay relato, a veces opinión y a veces espectáculo”
La primera ponencia de Lorenzo del Río se centró en el creciente protagonismo mediático de la Justicia y en los riesgos derivados de la exposición pública de los procesos judiciales.
“A veces hay un relato, a veces una opinión y a veces espectáculo”, afirmó el magistrado al analizar la forma en que los medios y las redes sociales condicionan la percepción social de los tribunales.
El presidente del TSJA alertó sobre la proliferación de los llamados “juicios paralelos”, donde la verdad procesal puede quedar “ocultada por el espectáculo”, especialmente en asuntos con fuerte repercusión política o social.
Redes sociales, filtraciones y “posverdad”
Durante su intervención, Del Río identificó varios focos de riesgo para la credibilidad de la Justicia: el exceso de exposición pública de profesionales del Derecho, las filtraciones, la deformación de titulares y el impacto de las redes sociales.
Criticó especialmente la velocidad con la que circula la información en internet y cómo esa dinámica favorece la desinformación y la “posverdad”.
“Ya no hay verdad; hay relatos”, lamentó.
El magistrado advirtió además del peligro de las fake news y de los contenidos manipulados mediante Inteligencia Artificial, como los deepfakes, capaces de dificultar la distinción entre lo real y lo falso.
El espectáculo del proceso penal
Uno de los momentos más contundentes de la conferencia llegó al abordar la espectacularización de determinados procedimientos judiciales, especialmente en el ámbito penal.
Del Río reclamó prudencia institucional y criticó prácticas como los “paseíllos” de detenidos, la difusión de imágenes sensibles o la utilización mediática de investigaciones en curso.
“El derecho a la información es fundamental, pero hay que evitar efectos perversos sobre el honor y la presunción de inocencia”, sostuvo.
También defendió la necesidad de preservar el respeto institucional hacia las resoluciones judiciales y alertó de que el deterioro del Estado de derecho “no se produce de golpe, sino quitándole oxígeno poco a poco”.
Formación y prudencia institucional
Las jornadas continuarán con ponencias dedicadas a la Inteligencia Artificial, la reforma organizativa de la Justicia y la presunción de inocencia.
La inauguración dejó claro que el foro jurídico ceutí alcanza su decimoquinta edición convertido en un espacio de reflexión sobre algunos de los grandes desafíos contemporáneos del sistema judicial: la transformación tecnológica, la presión mediática y la necesidad de preservar la confianza ciudadana en las instituciones.






