Los servicios de Aduanas y de Seguridad del paso fronterizo del Tarajal han frustrado este lunes el pase de una gran cantidad de semillas de cannabis que estaban ocultas en un vehículo con matrícula española conducido por un marroquí residente en Ceuta.
Según la información recogida por el medio Assabah, la inspección rutinaria se llevó a cabo sobre un vehículo modelo Hyundai Tucson. En su registro, se pudo descubrir un compartimento junto a la caja de cambios del coche, en donde se hallaron más de 205.000 semillas de cannabis, concretamente 205.285 unidades.
El conductor interceptado con esta carga de semillas de cannabis es un marroquí residente en Ceuta de 41 años.
Interceptado cuando entraba en territorio marroquí desde Ceuta
Fue localizado cuando se disponía a entrar en territorio marroquí a través del paso fronterizo y su comportamiento despertó las sospechas de los agentes de control, que llevaron a cabo una inspección minuciosa lo que permitió localizar toda esta mercancía.
Tras ese registro, se dieron cuenta de la cantidad de semillas de cannabis que estaban repartidas en distintas bolsas.

Investigación en marcha
El implicado fue puesto a disposición de la investigación bajo la supervisión de la Fiscalía competente, con el objetivo de determinar las posibles ramificaciones de esta operación y descubrir a todos los presuntos implicados en la red de tráfico de semillas de cannabis prohibidas.
Esta intervención se lleva a cabo solo días después de otra llevada a cabo en el paso fronterizo, cuando los aduaneros dieron con 3 kilos de oro también escondidos en un coche que partía de Ceuta hacia Marruecos.
Días atrás se procedió a intervenir diversas partidas de hachís que iban a ser introducidas desde Marruecos en Ceuta, y que afloraron tras el registro exhaustivo de los vehículos.
El paso de Bab Sebta
La frontera se ha convertido en el punto de tránsito que intentan sortear las redes de tráfico de hachís para introducir cargas de forma continuada en Ceuta, pero también la vía que, a la inversa, se emplea para sacar pastillas y determinadas sustancias de otro calado.
El operativo de control que se lleva a cabo la frontera está coordinado por los agentes de aduanas en un paso en el que se han ejecutado varias acciones para combatir el traslado hachís, pero también de personas, móviles o tabaco para cachimba, que se vende a precios elevados en varios bares y cafeterías que ofrecen shisha.
Han aumentado este tipo de servicios, pero no solo en el lado marroquí, sino que también en el lado español, y por parte de la Guardia Civil, se han sucedido varias intervenciones.






