Los servicios de aduanas de la frontera han detenido al conductor de un vehículo que escondía una carga de 118 kilos de hachís. Pretendía su entrada en Ceuta cuando los aduaneros marroquíes lo interceptaron en el cruce de Bab Sebta.
Según fuentes citadas por el diario Al-Sabah, esta droga fue incautada a bordo de un vehículo tipo Mitsubishi Montero, conducido por un ciudadano marroquí residente en España, de 30 años de edad.
El vehículo levantó sospechas entre los agentes de control que, tras una inspección minuciosa, dieron con el hachís cuidadosamente oculto dentro de varios habitáculos.
Los compartimentos para esconder el hachís
Así, el hachís fue encontrado en la rueda de repuesto, en los huecos de las puertas, en los lados traseros derecho e izquierdo del coche, así como dentro del depósito de combustible.
Por orden de la fiscalía competente, el sospechoso fue puesto a disposición de la Brigada Provincial de la Policía Judicial de Tetuán para profundizar en la investigación y revelar las posibles ramificaciones de esta operación.
El detenido responderá de un delito de tráfico de drogas, mientras que se trata de averiguar las conexiones que pueda tener con otras redes dedicadas a introducir droga en Ceuta cruzando el filtro de la frontera, lo que tendría que frenar tanto el control ejercido en España como el que se ejerce en el vecino país.
El tránsito continuado de la droga
La frontera se ha convertido en el punto de tránsito que intentan sortear las redes de tráfico de hachís para introducir cargas de forma continuada en Ceuta.
Y en ocasiones logran sortear ese control, tal y como sucedió la semana pasada con una carga de 600 kilos de hachís escondida en una autocaravana que entró desde Marruecos en Ceuta, en donde fue interceptada por la Guardia Civil.
Ese decomiso ha causado un revuelo en el cruce de Bab Sebta, toda vez que la conductora había logrado burlar la vigilancia de los aduaneros.
Dispositivos de control
El operativo de control en frontera está coordinado por los agentes de aduanas en un paso fronterizo en el que se han ejecutado varias acciones para combatir el traslado hachís, pero también de personas, móviles o tabaco para cachimba, que se vende a precios elevados en varios bares y cafeterías que ofrecen shisha.
Han aumentado este tipo de servicios, pero no solo en el lado marroquí, sino que también en el lado español, y por parte de la Guardia Civil, se han sucedido varias intervenciones.







Normal que sigan las colas